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POR QUÉ//
Martina Saavedra, Caracas
¿Cómo adoptar un niño en Venezuela?
La motivación es el principal requisito
En el país el trámite de las adopciones está descentralizado.
Existen 24 oficinas de adopción, todas ellas adscritas al Idena
(Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas
y Adolescentes), que es el ente encargado de gestionar los
procesos de adopción.
Dependiendo del estado o ciudad, al solicitante le corresponde
una oficina de su jurisdicción. Para ubicar esta oficina, Idena
posee un número de central (0212.287.00.05), a través del cual
se puede obtener la información necesaria.
Cada oficina y cada región tienen su propia realidad. La oficina
de adopción está integrada por un equipo multidisciplinarlo, que
realiza dos grandes procesos: uno dirigido a los niños, para
certificar su adoptabilidad, y otro hacia los solicitantes, para
evaluar su idoneidad como padres adoptivos.
Para dar el paso de la adopción es importante no intimidarse con
los requisitos. De hecho, el proceso se puede iniciar sin
necesidad de completarlos todos. Especialmente la parte clínica,
que se hace sobre la marcha para garantizar la vigencia de los
exámenes.
En cuanto al perfil del solicitante, no hay un prototipo
establecido. Realmente son pocas las personas a las que se les
niega la posibilidad de la adopción. No importa si se es soltero
o no se tiene casa propia, cualquiera que tenga las condiciones
para acoger un niño puede someterse a la evaluación "bio-sico-social-legal".
El eje fundamental de estas pruebas se centra en la parte
sicológica y las motivaciones. Esto, porque buena parte de las
personas que deciden adoptar un niño han tenido problemas de
infertilidad y se acercan a esta alternativa sin haber resuelto
sus conflictos emocionales.
La persona debe estar psicológicamente dispuesta a emprender con
toda la energía, el entusiasmo y la alegría el tema de la
adopción, sin pensar que es su última opción. La idea es
situarse en la misma situación como cuando decidieron engendrar
a su hijo, con la misma entrega y pasión.
De lo contrario, se harán eco del mito de la dificultad. Cuando
la gente dice que es imposible adoptar en Venezuela, es porque
lo ha hecho por los caminos verdes, e ideológicamente no les
conviene decir que las cosas son fáciles, o lo dicen desde el
lugar de la depresión, donde una persona todavía sufre de esa
herida narcisista por no poder engendrar. Bajo esa perspectiva
cualquier esfuerzo, así sea minúsculo, se magnifica.
Una vez superados los obstáculos personales, se puede emprender
la adopción con una mejor actitud. En este proceso no existen
escenarios predecibles. El tiempo va a depender tanto de la
disponibilidad de niños adoptables como de los requerimientos
del los solicitantes.
En Venezuela, y buena parte del mundo, la institución de la
adopción presenta un escenario muy distinto al de los niños
esperando a ser escogidos tras una vitrina de exhibición.
Precisamente la estructura está creada para que eso no suceda.
Buena parte del proceso de adopción está montado sobre la base
de hacer una mediación técnica y humana lo más acertada posible;
es decir, que no haya arreglos entre particulares ni prive el
capricho o el gusto de alguien. Se trata fundamentalmente de
resguardar el interés superior de los niños.
Por esto, el equipo de la Oficina de Adopción es el que lleva la
batuta. Ellos, al evaluar la adoptabilidad del niño y la
idoneidad de los solicitantes, pueden sentarse en una mesa con
un panorama bastante amplio e indagar sobre qué familia le
conviene a cada niño.
Luego que consiguen rasgos de afinidad entre un niño y un
solicitante, se realiza la propuesta a la familia y se efectúa
un "emparentamiento técnico o administrativo"; es decir, se le
enseñan las características del niño (emocionales y físicas)
para saber si están interesados en conocerlo. Así comienza el
acercamiento, bajo un proceso bastante protocolar.
También, coexisten en Caracas un Programa de Colocaciones
Familiares y un Plan Nacional de Familias Sustitutas, con niños
más grandes y medidas temporales en principio, aunque pudieran
ser por tiempo indefinido. Con estos niños existe la necesidad
de que haya química y empatía, por lo que se utiliza a
discreción el tema del contacto físico. Además, ellos suelen ser
los que realmente adoptan al solicitante.
Luego de que se genera ese contacto con el niño y la familia
decide adoptarlo, continúa el monitoreo y las evaluaciones, para
reconocer si hay elementos de sostenibilidad, que garanticen el
éxito de la adopción. Aumentan las visitas, les dan permiso para
salir a pasear, van a una fase de pernocta (se pueden ir a la
casa a pasar la noche) y, una vez que concluye
satisfactoriamente esa fase, el equipo técnico informa al juez
para que dicte una medida de colocación familiar.
En los primeros seis meses de convivencia, la Oficina de
Adopción debe realizar al menos dos visitas de seguimiento. Y,
si las visitas son positivas, el juez puede dictar el decreto de
adopción.
Este decreto constituye el deseado final feliz. A partir de
entonces, se puede ir a la jefatura civil y cambiar la partida
de nacimiento original del niño por la nueva, en la cual se
modifique su nombre y apellido.
Para conocer más detalladamente los requisitos de adopción se
puede ingresar a la página de la Asociación Civil Proadopción,
http://www.proadopcion.org/, sección preguntas frecuentes, o
comunicarse por los teléfonos 0212.577.39.85 y 0416.706.65.58.
José Gregorio Fernández, director general de Proadopción
Con información de Sabina Rodríguez
Tus dudas y preguntas sobre deportes, belleza, salud, bienestar
y mitos no quedarán para la historia. Envíalas a doblevia@eluniversal.com
y, una vez a la semana, un experto las responderá.
--
PROADOPCION, A.C.
Dirección: Páez a Junín Nº 139,
San Agustín Norte,
CARACAS-VENEZUELA
Celular: (58416) 706.65.58
Teléfono: (58212) 577.39.85 (directo)
Fax: (58212) 574.23.47
E- Mail: info@proadopcion.org
Pág. Web:
www.proadopcion.org
Nuestras familias:
Vocación o potencial para un cambio socio-cultural a partir del amor
Toda excepcionalidad es incómoda y valiosa
La parentalidad adoptiva es una experiencia de vida concreta, única, con su particular y total especificidad y comúnmente maravillosa para quienes la protagonizamos (niñ@s, familias acogedoras o adoptivas e incluso, en algunos casos, también para las progenitoras y familias de origen)
Nuestra parentalidad sin embargo, ideológica, teórica y doctrinalmente no constituye un tipo de familia o una norma, ni se le representa frecuentemente como una circunstancia deseable per se. Aunque, eventualmente quienes no la viven personalmente, alaben su nobleza y se le catalogue como institución social y como una necesaria medida de protección para el niño o la niña que la amerita.
A la adopción se le define y se le pretende mantener conceptualmente, como una circunstancia totalmente “excepcional”. Y aún hoy, injustamente, se le endilga con frecuencia el calificativo de “último recurso”. Aunque, claro está, quienes viven de cerca o en su propia piel la adopción, saben bien que para el niño que se beneficia de ella, la adopción representa efectivamente la mejor vida posible que se le pueda brindar.
Lo cierto es que, en cada adopción se conjuga felizmente, el encuentro y complementariedad, entre el derecho efectivamente vulnerado de un niño, una niña o un adolescente a tener, crecer y vivir con SU familia y, la capacidad de la sociedad, de esa comunidad concreta, a través de algunos de sus miembros para hacerse, amorosa y efectivamente LA familia de ese niño o de esa niña. Hacerse cargo de manera absoluta, permanente y definitiva y reparar así ese daño real y más aún, detener o moderar el enorme daño potencial, que trae como consecuencia la desvinculación, el abandono y/o la institucionalización.
Es así como, una realidad de vida concreta y feliz; social y legalmente instituida y con una importante tradición en la cultura de nuestras sociedades, es tenida como “excepcional” desde el punto de vista normativo. De allí que se la trate todavía muchas veces con reservas, en voz baja, como un tabú.
En este sentido, es necesario comprender que entre toda “excepcionalidad” y toda “norma”, existe siempre una tensión. Aunque en realidad no existan jamás la una sin la otra, y la verdad es que están allí para contrastarse e identificarse mutuamente. Como dice el dicho: “la excepción que confirma la regla”.
Ahora bien, si lo apreciamos desde nuestro peculiar punto de vista como familias adoptivas, perfectamente podríamos decir: “He allí la regla que se empecina en pretende negar o desconocer su propia excepción.
Pero a las familias adoptivas, nos toca asumir y vivir nuestra atipicidad, nuestra rareza, no como una carga o una molesta diferencia, sino como una riqueza sin igual, como nuestra exclusiva responsabilidad, como nuestro privilegio, como nuestra peculiar historia de vida. No olvidemos, que no por casualidad, las cosas raras (en tanto escazas) suelen ser también muy valiosas. Llámese oro, diamantes, eclipses, obras inéditas de autores famosos, especies extintas, etc.
“Sin sombra no hay luz”
La adopción es como una hoja, tiene su ves y su envés. Muy a pesar de las circunstancias humanas y sociales de donde se origina pertinente y oportunamente su aplicación, toda adopción es buena, porque resuelve, porque repara, porque construye familia. Y toda sociedad, todo país, debería estar orgulloso de poder adoptar niños y niñas. Así como las buenas personas, no necesariamente son aquellas impolutas que jamás se equivocaron, sino precisamente aquellas que son capaces de sobreponerse a sus errores y equivocaciones. “Errar es humano, enmendar es de dioses”
La realidad del abandono, la aparición extensa y globlal del fenómeno de los niños de la calle, la orfandad masiva, producto de epidemias como el VIH en todo el continente africano, son circunstancias que han hecho que el derecho a vivir en familia o a la convivencia familiar y comunitaria, pase a ser una prioridad de interés público y que se haya descubierto que la familia, junto con el amor y contención que ella brinda a sus hijos, son un bien insustituible, del que se priva a demasiados y que si bien pertenece tradicionalmente al ámbito del derecho privado, ha pasado a ser un bien absolutamente de interés público.
Y en tanto, todos estos miles o millones de niños y niñas son apreciados como sujetos de derechos y son reconocidos en la justa magnitud que significan en y para cada sociedad, nos encontramos que a la par, surgen o se configuran formas de solidaridad y de amor, tales como las familias acogedoras, de paso , de acogida y/o adoptivas, las cuales terminan por constituir socialmente también, agregados sociales y estadísticos que fácilmente pueden asumir su propia identidad, en función del rol social que desempeñamos y en el cual, somos ciertamente un recurso valioso para todos los miembros de la sociedad, Porque todas y todos nos beneficiamos del amor, de la prevención del daño, de la amorosa aceptación del complejo equipaje que significa cada adopción y la reparación emocional que reclama la historia de vida de cada niño o niña adoptados..
Las familias acogedoras y familias adoptivas somos y podremos ser siempre, el mejor instrumento del que dispone y dispondrá nuestra sociedad, para r resarcir el daños del abandono, de la desvinculación, para brindarle protección integral e integridad como seres humanos, a todos los niños y niñas que de otro modo, crecerían sin conocer o acceder jamás al pleno disfrute de su derecho a vivir con SU familia.
“Todo es según el cristal con que se mire”
Las familias adoptivas o familias de corazón tenemos un cristal único para ver la realidad de los niños, niñas y adolescentes y esta visión, la ponemos al servicio de toda la sociedad
La forma como las familias de corazón nos conectamos vivencial y emocionalmente con la realidad de vida de los niños, niñas y adolescentes privados de cuidados parentales, es absolutamente particular, sencillamente extraordinaria. Toda familia de corazón, todo papá, toda mamá, tiene la propia y particular visión que viene determinada por el hecho que, una vez que alguien como nosotros ha decidido acoger o adoptar, automáticamente, cualquier niño o cualquier niña puede ser nuestro hijo o nuestra hija y en consecuencia, también, cualquiera de nuestros hijos, pudo o podría ser, uno o una de esos niños y niñas abandonadas, de la calle, sin familia o institucionalizados. Gracias a la adopción, soñar es posible para muchos niños y niñas como nuestros hijos.
¿Qué valor agregamos? ¿Qué valor queremos y podemos agregar a la sociedad?
El poder de nuestra especificidad, de nuestro testimonio de vida, de nuestro carisma espiritual, nos coloca en una posición ventajosa y privilegiada a la hora de contar y disponer de un potencial humano, capaz de incidir de manera especial en la formación y progresiva construcción de nuevos hábitos amorosos en nuestra sociedad, en nuestra cultura. Constituimos, aunque a veces pueda hasta ruborizarnos, o suene grandilocuente, una evidencia viva del poder y del alcance del amor humano.
¿Qué valor agregamos en nuestro quehacer diario? El valor no es sólo uno, pero probablemente, el más importante valor agregado por nuestras familias, sea esencialmente espiritual, intangible, inspiracional, en torno a conceptos y ámbitos claves y estratégicos para el desarrollo de la sociedad, de su humanización, como son: la dignidad humana, la justicia, la equidad, la tolerancia, la aceptación del Otro, la aceptación de las diferencias, los derechos humanos, la familia y la construcción de ciudadanía. De allí que nuestra capacidad de incidir públicamente, siempre estará signada, independientemente de la agenda que se discuta o de la coyuntura específicas, por el sentido humano y humanizante de lo que nosotros vivimos.
Una identidad gozosa
“Sólo podemos dar de lo que somos. Sólo podemos dar lo mejor de nosotros mismos”
Existe una identidad de familias de corazón y es que muchas hemos crecido a partir del dolor, del duelo de la infertilidad biológica, lo cual involucra que hemos crecido emocionalmente al abrirnos a una forma de paternidad o de maternidad, que necesariamente está más allá del amor o del deber natural de amar de un genitor o una genitora. Por mucho que nos agrade ser y decir que somos como cualquiera o como todos, somos irrepetiblemente nosotros mismos. Como decía Ortega y Gacette: “somos nosotros y nuestras circunstancias” Queramos o no, nos distingue a todos quienes participamos de la adopción, una historia de vida diferente a la de los demás. No necesariamente, ni mejor ni peor, pero sí diferente. Tan sencillo, como el hecho de que, no se nos puede medir o evaluar, nuestras actitudes, conductas y disposiciones, a partir de los mismos supuestos del común de nuestros conciudadanos y conciudadanas.
Esta identidad es la que nos hace particularmente valorar el encuentro con nuestros propios pares, con nuestros congéneres. Tejemos fácilmente redes, con espíritu de cuerpo, con alto sentido espiritual y emocional, en tanto podríamos decir que somos una comunidad que comparte la profunda vivencia del agradecimiento a la vida, a Dios, a una de las instituciones más nobles de la humanidad como es la adopción, que nos han permitido ser padres de corazón y dar testimonio de vida.
El agradecimiento que vivimos gozosamente, nos da paz, nos hace también ser humildes, mantenernos abiertos, alegres, expectantes, amorosos. Eso significa, literalmente, estar en estado de gracia.
En el caso – por ejemplo- de una experiencia concreta como es la red virtual y la experiencia física de los Encuentros que vivimos en Venezuela y probablemente también en Brasil, la comunidad de familias se orienta, en medio ese estado de gracia, a devolver a otros con creces, esos favores, ese agradecimiento vital, por medio de un apoyo, de un servicio amoroso a las demás personas. Normalmente, acompañando a aquellas personas que recién se inician en el mundo de la adopción o dan tímidamente sus primeros pasos hacia ella. Creando de esta manera, todo un sistema de apoyo, un colectivo, permanentemente abierto a dar lo mejor de sí mismo.
A manera de cierre, nos preguntamos entonces: ¿Tenemos las familias adoptivas o los grupos de apoyo a la adopción, alguna grata y trascendente misión que cumplir en la sociedad?
De seguro, en nuestro próximo ENAPA (Brasil) tendremos ocasión de identificar o descubrir juntos, algunas cosas buenas que tenemos la responsabilidad de trasmitir al resto del mundo.
Reciban mi abrazo fraterno,
Feliz y ansioso por la proximidad de nuestro encuentro paulista.
Su hermano adoptivo de Venezuela.
José Gregorio Fernández Barreto
Papá adoptivo de dos niños, sociólogo
y director de PROADOPCION

Porque…
TODO NIÑO Y TODA NIÑA NECESITAN Y MERECEN SU FAMILIA
Todo niño y toda niña necesitan y merecen, sin distingo alguno, vivir, criarse y crecer en el seno de su familia, sea esta biológica o sea esta adoptiva.
LA FAMILIA ES EL GRUPO FUNDAMENTAL Y EL MEDIO NATURAL PARA CRIARSE
La familia es el medio natural y el grupo fundamental que mejor posibilita el desarrollo pleno y armonioso de la personalidad de toda persona.
3. ES SU DERECHO HUMANO LEGALMENTE CONSAGRADO
Porque vivir en familia es su primer y principal derecho y así está consagrado en toda nuestra legislación vigente, tanto nacional como internacionalmente. Convención Internacional de los Derechos del Niño, Constitución de la República y LOPNA.
4. LAS INSTITUCIONES O CASAS HOGARES NO PUEDEN NI DEBEN INTENTAR JAMAS SUSTITUIR A LA FAMILIA
Porque no ha existido ni existirá una sola institución o casa-hogar capaz de sustituir el rol de la familia. En pocas palabras, vivir en una casa hogar debe ser algo excepcional, transitorio y temporal.
5. LA ADOPCION ES LA SOLUCIÓN MÁS APROPIADA PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS ADOPTABLES
Porque cuando a un niño o niña se le certifica legalmente su adoptabilidad, la adopción plena le ofrece el restablecimiento del derecho a SU familia, de una forma, integral, definitiva, permanente y adecuada. Al punto que, se restauran para ese niño íntegramente las atribuciones de la patria potestad de sus padres.
6. LA ADOPCION ES UN ACTO CONCRETO DE AMOR QUE POSIBILITA REPARAR DAÑOS Y ENMENDAR ERRORES
Le permite y le posibilita a la sociedad, a la familia de origen, a la familia adoptiva, reparar daños, corregir errores, compensar la incapacidad biológica de procrear, palear fallas humanas de una manera asertiva, acertada y en la inmensa mayoría de las veces, hacerlo felizmente. En este sentido transforma el dolor, la pérdida y la imposibilidad, en esperanza, en amor y integridad para todos.
7. LA ADOPCIÓN ES UNA FORMA MARAVILLOSA DE CONSTITUIR TU FAMILIA
Es a partir de ese acto de amor y desprendimiento, que nos hace centrarnos en el interés superior del niño, que constituimos una familia a partir del interés de ese tercero, de ese niño, niña o adolescente.
8. SER PADRE, SER MADRE SIEMPRE ES UNA OPORTUNIDAD, UN PRIVILEGIO, UN DON
Que nos permite retribuir a la humanidad, en la persona de nuestros hijos, lo mucho que hemos recibido como personas de nuestros padres, parejas, maestros, amigos y de la vida en general. Y ser padres adoptivos significa tener una mayor oportunidad, un mayor privilegio y un mayor don para dar todo lo que tenemos a nuestros hijos del corazón y velar por el bien de esa personita durante toda nuestra vida juntos.
9. ES UNA EXPERIENCIA HUMANAMENTE ENRIQUECEDORA
Adoptar siempre, en todos los casos, de una manera o de otra, nos hace mejores personas de lo que éramos cada uno o cada una, antes de adoptar. Es una experiencia de vida que nos hace aprender amar un poco más, que nos obliga a madurar, y nos hace crecer como seres humanos.
DECIDIR ADOPTAR PRODUCE DESCANSO, ALEGRÍA Y BIENESTAR
El simplemente decidir adoptar, produce en la mayoría de las personas un enorme descanso, da paz. Bien porque las personas descartan la posibilidad (y la presión social) de ser padre o madre biológicos y se abren a ser padres y madres de corazón. Es una decisión que nos reconcilia con nuestra propia e inmensa capacidad de amar. La sóla decisión nos transforma en padres y madres, sin necesidad de antes engendrar. Nos libera del sufrimiento de permanecer aferrados a nuestra genética, a nuestra fertilidad biológica y a las fantasías de lo que hubiera sido y no fue, nuestra descendencia biológica.
MAS IMPORTANTE QUE REPRODUCIRNOS O MULTIPLICARNOS ES PODER BRINDARNOS EL AMOR QUE NOS MERECEMOS.
La trascendencia es poder todos, en todo momento, pasarla lo mejor posible durante el "ratico" que duran nuestras cortas vidas. Qué mejor meta de desarrollo que garantizarle amor y familia a toda aquella persona que llegue a este planeta.
SIEMPRE AL FINAL VAMOS A DECIR: "VALIO LA PENA"
La mejor evidencia que podemos conseguir para convencer a quienes repiten una y mil veces que adoptar es difícil, es que las personas que lo hacen adecuadamente Es decir, con orientación, paciencia y perseverancia, al final todas y cada una de esas personas, declaran felices juntos con sus hijos e hijas del corazón, que "valió la pena" el proceso, la espera y todas las dificultades. Cuando se es feliz, cuando se ama, cuando se tiene una bella familia, todo se olvida y es muy fácil disculpar y perdonar, todo se hace pequeño, ante la enorme felicidad de hacerse uno padre o madre de corazón.
SENCILLAMENTE, NO HAY RAZONES PARA NO HACERLO
Más que razones para no adoptar, es posible que alguien diga que no lo requiere, o sencillamente no se plantee esa opción como para sí misma, pero fundamentalmente lo que existen son los temores, los miedos, las reservas, los prejuicios. Y todos sabemos que aunque el miedo es libre, miedos no son razones. Más cuando sabemos que nada es obligado y, en adopción se busca que todo sea lo más adecuado y justo para todas las partes.
Quien quiera saber lo maravilloso que es adoptar, no tiene sino que contactar con PROADOPCION Asociación Civil y toda la hermosa comunidad de Familias de Corazón que hacemos vida en Venezuela, para que le cuenten a Usted en primera persona, de primera mano, qué se siente adoptar, ser adoptado y formar parte de una FAMILIA DE CORAZON
Un dominio de adultos
La invisibilidad del problema y de las niñas, niños y adolescentes privados de cuidados parentales (muchos de ellos, condenados a vivir indefinidamente en instituciones residenciales) es algo que se origina desde varios factores.
Quizás lo más evidente es que ellos y ellas, desde el mismo instante en que se encuentran desvinculados de su familia de origen, les sobreviene el estigma social del abandono. En consecuencia y por definición, no tienen dolientes, tampoco voz propia y se transforman en meros objetos depositarios de protección, de cuidados e inevitablemente de lástima. Son tenidos como los hijos de nadie. Convenientemente, desaparecen los adultos responsables. Y como a la sociedad, esa realidad, le produce dolor, vergüenza e incomodidad, cualquiera que hace algo al respecto, se convierte en objeto de admiración.
Imaginemos, hasta qué punto es difícil para la sociedad el problema, que así sin más, estos niños y niñas son considerados en sí mismos como: EL PROBLEMA. Después de todo, aquello doloroso, aquello que nos avergüenza, aún sabiendo que es consecuencia o síntoma de un complejo problema, es más fácil esconderlo debajo de la alfombra. En tal sentido, las instituciones, se convierten en algo así como oportunas alfombras que permiten invisibilizar el problema equivocado. Es decir, a los niños y niñas privados de SU familia.
Pero otra de las máscaras que perversamente nos esconde la realidad que viven los niños y niñas privados de cuidados parentales, surge cuando domina la voz de los adultos. Inclusive, cuando se habla de adopción, lo cual representaría individualmente en algunos casos, una solución integral, permanente y definitiva. No obstante, allí se enmascara el problema, porque el discurso habitual sobre adopción es también un discurso de adultos, que alude a intereses, deseos, y obstáculos exclusivamente de personas orientadas a tener hijos.
No logramos desenmascarar todas las jugarretas que nos hacemos, para dejar de trabajar a favor de quien verdaderamente padece la falta o pérdida de SU familia de origen y amerita, de forma prioritaria, indeclinable y urgente SU familia, como derecho humano fundamental. Capaz de colocarle con equidad, en el status de persona y de ciudadanía que se merece.
Las personas adultas – sin complicarnos aquí con género- venimos ejerciendo el monopolio de la voz, de la atención y del dominio en la sociedad. Determinando lo relevante y desconociendo la vulnerabilidad y la vulneración de los derechos de niños y niñas. La conciencia acerca de nuestro dominio exclusivo y cotidiano, nos plantea cambios en nuestro paradigma de conducta. Es decir, indispensables, pequeños, difíciles, profundos y sucesivos actos de humildad frente a lo que es la vida, derechos, voz, intereses y necesidades de los niños, niñas y adolescentes. Porque, un mundo más compartido con niños y niñas, será un mundo más cercano a Dios, más próximo a la paz.
Soc. José Gregorio Fernández
jfernandez@proadopcion.org
Unas palabras a los indecisos y asustados
BREVE CARTA DE UNA MAMÁ DE CORAZÓN
PARA QUIENES SUEÑAN CON SERLO
"Cuando uno pasa por la etapa del emparentamiento uno tiene la posibilidad de observar algo que esta vetado a los ojos del público general. Uno obtiene un pase a ese sub mundo donde viven los niños sin familia. Yo les puedo decir desde mi experiencia que esas instituciones están llenas de niños hermosos.
Cuando las personas que nos rodean (vecinos, compañeros de trabajo, amigos y familiares) conocieron a nuestra nueva hija, uno de los comentarios más comunes fue:Pero es linda, mira es inteligente, es pilas ….. Por alguna razón que desconozco, ellos esperaban algo distinto.
Así que esta carta es para decirles que los niños que están esperando por su familia en las instituciones son maravillosos, son personitas inteligentes, cariñosas, conversadoras y ansiosas de salir de allí. Ellos son muchos y merecen una oportunidad de desarrollar su potencial en libertad y en compañía de una familia…
Así que no sientan miedo, estoy segura que para cada persona dispuesta a amar, hay un niño perfecto que lo necesita justo a Ud."
TSA/21 de Julio 2008
Usted siempre podrá
La experiencia de orientar a personas cuando acuden a PROADOPCION para conocer acerca de la adopción y nos dicen haber agotado ya todas sus posibilidades de engendrar biológicamente sus hijos, haciendo uso de técnicas de fertilidad asistida, nos ha hecho comprender el sentido de esa espera, de sus costos, de las probabilidades médicas en cada caso, de las consideraciones éticas y religiosas que se plantean, de la insensibilidad de quienes se limitan a aplicar un procedimiento clínico por encargo, del desgaste emocional, de la afectación de la sexualidad de la pareja y de toda la ansiedad de quienes deben lidiar con su "herida narcisista"
No es extraño, encontrarse con personas o parejas que han pasado décadas enteras en tratamientos de fertilidad asistida, sin obtener resultados tangibles. Viendo el rostro de estas personas y viviendo nosotros, desde hace mucho tiempo, la felicidad de haber engendrado nuestros hijos en nuestros corazones, nos preguntamos: ¿Qué tanto influye la cultura de acogimiento y adopción de nuestro entorno personal, familiar o venezolano, para que estas personas tarden más o menos, se acerquen con más o menos temor, o se planteen o no, con entusiasmo y optimismo, la opción de adoptar?
La experiencia indica que cuanto más abierto y familiarizado se está con la posibilidad de ser padres adoptivos, más fácil y menos traumático se hace tomar decisiones y atravesar los obstáculos que se presentan para lograr nuestros hijos. También observamos que quienes, la ven con naturalidad y se identifican con la adopción, ya suelen contar con referentes positivos, o casos felices en su entorno más cercano. La cultura de adopción, previene el sufrimiento: cuanto más contacto personal se tiene con la realidad de la adopción, menos propenso se está- por ejemplo- a caer en depresión al momento de enfrentar problemas de fertilidad biológica.
Nosotros solemos decir que: SIEMPRE se puede ser papá y SIEMPRE se puede ser mamá. Esto lo confirman las personas que saben que la adopción es una feliz alternativa que siempre estará allí (independientemente de su significado y su magnitud) y que siempre se puede utilizarla a voluntad, condicionando su uso o no, a nuestros problemas de fertilidad. Pues toda filiación, es sólo una decisión, sea cuales sean los medios a través de los cuales se produce la vinculación con nuestros hijos.
En pocas palabras, conociendo y manejando todas las formas posibles de hacer familia, es factible lograr que muchos hombres y mujeres, descansen en esa idea, tengan la seguridad y disfruten la plena certeza de que SIEMPRE podrán ser papás o ser mamás. Después de todo, adoptar o acoger, son una alternativa tan válida, tan artificial y tan incómoda, como una cesárea.
Dar vida y dar la vida
Aunque quizás anclada en instintos básicos, la maternidad humana es esencialmente un acto volitivo, una decisión. Sólo cuando hay adopción, se produce una verdadera y real maternidad. La maternidad nace, en ese breve instante cuando decidimos prohijar a nuestros hijos. No es un asunto meramente biológico, ni meramente moral. Es la pragmática cotidiana y ancestral del amor. Sólo, cuando la vida tiene quien la reconozca como tal y la celebre, es decir, quien la asuma como suya y se haga doliente, que tenga familia, en esa misma medida se hace sagrada, es defendida y respetada. De lo contrario, cualquier incipiente forma de vida, le puede suceder algo así, como a una hormiguita que merodea nuestro postre; transformarse de pronto, en el objeto de nuestra evidente y aplastante supremacía.
Bien sabemos que el amor puede nacer en cualquier momento, pero no por ello deja de ser una decisión de quien ama. Embarazos no deseados, no planificados, imprevistos, producto de descuidos, de fallas en métodos anticonceptivos y desde luego, producto de violaciones, no traen -ni deberían traer consigo- como causa lógica, una maternidad forzosa. Nuestros hijos son nuestra responsabilidad y nuestra maternidad o paternidad, nuestra decisión. Procrear y ser padres son cosas distintas, aunque ambas cosas, suelan ir juntas en una misma secuencia y las suelan protagonizar las mismas personas.
Procreamos y nos hacemos progenitores, desde el mismo momento en que concebimos o engendramos. Mientras, que somos padres o madres, sólo cuando asumimos como propio lo concebido, lo engendrado y respondemos por el destino de esa vida. En pocas palabras, y aunque parezca sutil la diferencia: no es lo mismo dar vida, que dar la vida por esa otra vida.
Porque dar la vida por esa otra vida, no es otra cosa que un acto de amor. Entendiendo amor como aquello que hacemos, orientado a lograr o propiciar el bien del otro. Llegando incluso a morir, a la manera que mueren las semillas que germinan.
En un acto de amor, cabe la procreación de una pareja que amándose, da vida a esa unión, encarnando en sus frutos, en esos terceros que expanden felizmente el “nosotros”. En un acto de amor, cabe la progenitora que decide dar vida y luz a ese hijo y más allá de su dolor o sus equívocos, le proporciona una familia adoptiva amorosa. En un acto de amor cabe el fértil corazón de quien adopta y hace suyo, a ese otro para garantizarle vida, haciéndose su familia.
Esto es parte vital del quehacer humano: dar vida, asumir la vida, dar la vida por los otros, por nuestros hijos, hacer de esos otros, hijos nuestros, prohijarlos. En fin, si de embarazos, maternidades y actos de amor hablamos, vale aquí la contundente y sabia expresión maya: In lake’ch (¡Yo soy otro Tu!)
Soc. José Gregorio Fernández
Editorial tomado por PROADOPCION de la Revista Entertainment del presente mes de mayo 2008 (Año 9, #104) Suscrito por su Editora, Lic. Marta Sedes.
LOS VÍNCULOS QUE SE FORJAN EN EL CORAZÓN SON INDISOLUBLES
Son bellas, elegantes, talentosas. Estamos atentos a cada uno de sus estrenos en el cine, la música o la televisión, al igual que a cualquier novedad en su forma de peinar, vestir y hasta caminar. Ciertamente, las divas del
show business nos entretienen con su arte en la misma medida que dan de qué hablar a través de la prensa rosa. Y, afortunadamente para todos, en la actualidad la gran mayoría de súper estrellas son ejemplo de humanidad, compromiso, generosidad y mucho, mucho corazón.¡Quién iba a decirnos que desde el frívolo mundillo de la alfombra roja, estas mujeres pondrían de moda la maternidad! No sólo desfilan barrigonas y glamorosísimas bajo los reflectores, o se pasean cargando su rosario de niños a cuestas sin perder ni un ápice de lozanía, sino que han llevado el hecho de ser madres más allá de la frontera biológica. Mujeres como Calista Flockhart, Nicole Kidman, Madonna, Meg Ryan, Michelle Pfeiffer, Angelina Jolie, Kate Kapshaw, Diane Wiest, Sharon Stone, Jaime Lee Curtis y María Celeste Arrarás, por citar algunas, han abierto sus brazos, vidas, corazones y hogares para acoger a niños con pocas o ninguna oportunidad de crecer en el seno de una familia, al lado de una mamá de verdad, "su" mamá. Más allá de que cualquier desprevenido pueda pensar que lo hacen por publicidad, hay que ser muy valiente para pronunciar a viva voz y en mayúsculas una palabra que todavía en demasiados lugares apenas se susurra: adopción, y haberla expuesto de manera tan positiva ante el ojo público es sumamente meritorio. Este mes en SuperCable celebramos dos años del lanzamiento de nuestro programa Conexión; dos años apoyando -en voz alta y con mucho orgullo-, la adopción, porque estamos convencidos de que es no sólo una verdadera solución para los niños en situación de riesgo, sino de que es el acto de amor más elevado que puede realizar un ser humano. A través del proyecto "Familia Para Todos" que conduce nuestra institución amiga PROADOPCION, hemos conocido una realidad ciertamente impactante, a causa de la dimensión de la problemática de los pequeños que carecen de hogar, pero también sumamente alentadora al entender que por cada chiquillo adoptable, en algún lugar existe una familia amorosa esperándolo con los brazos abiertos.
Los que trabajamos en la SuperConexión creemos que un hijo adoptado es un hijo doblemente deseado, nacido no del vientre sino del corazón y ese es un vínculo indestructible. Por eso aplaudimos a las Angelina, las Calista, las Nicole que celebran este mes su día por partida doble, porque ellas son las mejores aliadas en nuestra campaña por conectar familias.
La revista Entertainment, llega mensualmente mediante distribución propia de SuperCable, a todos y cada uno de los suscriptores de sus servicios, junto con su facturación.
En nombre de la Junta Directiva, agradecemos sinceramente a SuperCable, su identificación, compromiso, sensibilidad y el apoyo que brindan a la labor que desarrollamos desde PROADOPCION y en especial desde nuestro proyecto "Familia para Todos"
Soc. José Gregorio Fernández
Director General
PROADOPCION,A.C.
En las próximas páginas, una madre adoptiva, una madre cuidadora y una monja guía de niñas huérfanas demuestran, con su testimonio, que criar a un niño es cuestión de Dios... y no sólo de ovarios.
Por Efraín Castillo.
"Parí mis hijos con el corazón"
Loly Sanabria, madre adoptiva
Hace treinta y tres años se convirtió en madre aunque no podía
concebir. Hoy confirma con su experiencia que la maternidad es
un asunto de corazón. Ésta es la historia de una venezolana para
quien el tema de la adopción no puede seguir siendo tabú.
"Cuando eres madre tienes una conexión de piel con tus hijos,
aunque no hayan crecido en tu vientre".
Loly Sanabria y su
esposo decidieron adoptar cuando recién casados descubrieron
que para ellos era físicamente imposible procrear. Sin embargo,
su deseo de ser padres era tan grande que la limitación física
no los detuvo. Se plantearon alternativas, y la inseminación
artificial no fue una opción para ellos. A partir de ese
momento, adoptar se convirtió en el vehículo para obtener su
objetivo: tener una familia. "Nosotros queríamos un hogar y
sabíamos que aunque los niños no nacieran de mi barriga,
finalmente vendrían por otra vía, la que Dios dispusiera. Y así
fue, vinieron por la vía del corazón", comienza relatando
Sanabria con un orgullo que irradiaría a kilómetros.
La cruzada comenzó y aunque Loly quería realizar la adopción en Venezuela, las dificultades legales para lograrlo se lo impidieron. Por eso se trasladó a Colombia e inició los trámites con una fundación en Bogotá. En 1975, después de meses de trámites, le pusieron en brazos a Enrique Jorge, su primer varón. "Tenía un mes y una semana de nacido. Desde que lo vi sentí que era mi hijo, pero, al principio, lo cuidaba como si fuera un bebé prestado. A los tres días le dio una angina y cuando el médico me advirtió que su fiebre era muy alta, fue como si dentro de mí se desatara la fuerza de una leona; sentí que tenía que proteger a mi niño y que no iba a permitir que le pasara algo. Ese día yo parí a mi primer hijo".
En 1978, Loly y su esposo se convirtieron en padres por segunda vez, luego de adoptar a Claudia, pero en esa oportunidad quien la cargó en brazos fue su hermano mayor, quien ya tenía tres años. El resto es una historia que ella resume en una palabra: amor. Un amor con el que fue capaz de amamantar aun sin poder hacerlo. "Yo desvestía mi pecho, ponía la carita de mi bebé allí y le daba su tetero mientras lo mecía. Mi bebé tomaba tetero, pero sintiendo el contacto físico natural e instintivo que necesitan los niños recién nacidos". Por cierto que hace cinco años, Loly y su familia vivieron el sufrimiento del amor, cuando su hijo mayor, Enrique Jorge, murió a causa de un accidente cerebro vascular. "Fue duro, pero sentimos la paz de que lo amamos los 28 años que estuvo con nosotros físicamente, porque, por supuesto, sigue en nuestro corazón".
¿Ve diferencia entre una madre
adoptiva y una biológica?
"No. Yo no creo poder querer más a mis hijos de lo que los
quiero ni que pueda tener más o menos dedicación, más
sacrificio, más entrega, que los que puede tener una madre que
haya parido. Es como si le preguntaran a una madre que tiene
diez hijos si quiere más a uno u otro. Al asumir la "Maternidad"
con mayúscula, te estás entregando por entero, con la emoción y
responsabilidad que eso implica, porque lo haces con amor. Y el
amor de madre no es biológico ni adoptivo. Es amor verdadero.
Ahora, yo sí veo diferencia entre ser madre y ser progenitora.
La progenitora es capaz de tener una relación física y procrear.
Para la madre, los hijos son su vida".
¿Cómo deben manejar los padres el
tema de la adopción
frente a sus hijos?
"Con naturalidad, porque no hay nada raro cuando no hay nada
oculto. Desde que nacieron, yo arrullaba a mis hijos diciéndoles
que habían nacido de mi corazón, del amor de papi y mami. Y
nuestra familia es absolutamente abierta al tema de la adopción.
Los niños van haciendo las preguntas cuando creen que es
necesario y, en ese momento, hay que responderles con honestidad
y hacerles entender que tenerlos fue una bendición".
¿Qué piensa cuando ve tantos
niños abandonados?
"Siento un gran dolor. Por eso, junto a mi esposo y varios
amigos creamos Proadopción, asociación que busca facilitar este
tema en el país. Algún día tiene que haber justicia para esos
niños. Esos niños no pueden seguir siendo transparentes, alguien
tiene que ver que sus derechos están siendo vulnerados. Los
niños tienen derecho a todo y está en nuestras manos hacer que
tengan la posibilidad de una vida feliz. Mi esposo y yo les
dimos la posibilidad de un hogar a nuestros hijos. ¿Por qué
negársela a otros? Los niños no tienen derecho a estar solos".
Coordenadas
Asociación civil Proadopción Telf.: (0212) 577.39.85
Página web: www.proadopcion.org
| Bendita entre todas las hijas |
| Treinta años después de haber
llegado a los brazos de su madre, Claudia Pérez ratifica
la bendición de tener una familia. "Hay gente que duda
que soy adoptada, porque me ven parecida físicamente a
mamá o papá. ¿Cómo no voy a parecerme si soy lo que soy
porque ellos me criaron?Una amiga me dice que soy
doblemente afortunada, porque mis padres no sólo
pensaron que querían tener una hija sino que no
descansaron hasta encontrarme". ¿Qué significa tu
mamá para ti? ¿Cuál es la mayor enseñanza que te ha dejado tu
mamá? ¿Has pensado en adoptar? |
La garantía de vivir
La experiencia de acompañar y apoyar a mujeres en conflicto con su embarazo a tomar su mejor decisión, ofreciéndoles la alternativa de la adopción como una opción perfectamente válida, humana, legal y transparente, nos ha enseñado que sólo con una familia se puede garantizar la vida humana.
Únicamente, gracias a una familia que decide prohijar, que se apropia afectivamente de ese cigoto, de ese embrión, ese feto o ese niño, se hace factible y perfectamente posible, previsible y hasta deseable, el desarrollo completo de un embarazo y la maravillosa ocurrencia del nacimiento de un ser humano.
Como bien lo decía la Madre Teresa: “todos somos adoptados”. Porque a todos (o al menos a una inmensa mayoría) se nos permitió gestar en el vientre de nuestras progenitoras y luego se nos recibió y acogió como hijos (valga también decir: como sobrinos, nietos, ahijados, primos, etc) estrechando y consagrando un vínculo entre nosotros. Ese hecho, que para casi todos resulta tan natural, no deja de ser una posibilidad más, en esa decisión que tomó nuestra familia de origen. Esta decisión, la podemos apreciar desde otro punto de vista, cuando nos enfrentamos a la cruenta y siempre oculta realidad de los abortos provocados, o la de los niños y niñas privados de cuidados parentales, objeto de abandono, cuando no de maltrato, abuso o, puro y simple desamor.
Si ese ser que se gesta en el útero de esa mujer, no se le da cabida en el seno de una familia, difícilmente sobrevivirá a su gestación. Es lo que suele ocurrir -por ejemplo- en muchos casos de incestos y de malformaciones congénitas que, probablemente sólo por la vía de la adopción pueden encontrar SU familia; la que la biología no logra garantizarles. Sucede en muchos casos de embarazos producto de violación, cuando la víctima de ese delito, no logra dar cabida en su corazón ni en su vida, a ese niño no nacido y de la misma manera, a ese niño sólo le resta la esperanza de que su forzada progenitora, decida darle paso a otra familia que sí lo acoja como suyo.
Así que - en síntesis- sólo quien tiene la dicha de tener familia, tendrá también la dicha de vivir. Y ser o no ser familia de alguien, es tan sólo una decisión. Así nos lo demuestran los seres humanos a través de la historia, con el aborto, el abandono,el divorcio y el desamor hacia sus ascendientes y descendientes biológicos. Pero también nos lo demuestran, con el matrimonio, las uniones de hecho, la amistad, la solidaridad y desde luego, por medio de nobles instituciones sociales como el acogimiento familiar y la adopción plena de niños, niñas y adolescentes.
Cuando aceptamos la pertenencia de un niño o una niña a nuestra familia, le decimos sí a la vida.
Soc. José Gregorio Fernández
jfernandez@proadopcion.org
Dos caras de la invisibilidad
Dos acontecimientos noticiosos: el primero, la captura el pasado mes de octubre de un avión proveniente de Chad, con ciento tres niños y niñas abordo, supuestamente sin familia, transportados por la ONG francesa El Arca de Zoé para “salvarlos del hambre” y entregarlos a familias europeas. Acto que resultó en secuestro, fraude y tráfico de niños, ya que todos esos niños tenían su familia. Y el segundo hecho, ocurrió en Colombia hace dos semanas, con el hijo de la secuestrada y felizmente liberada Clara Rojas, Enmanuel, quien para sorpresa de todos no estaba en poder de las FARC, sino en un hogar de paso, bajo la responsabilidad del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF)
Ambos hechos evidenciaron al mundo una realidad conocida, común y hasta frecuente para quienes trabajamos en el área de infancia; pero que no deja de ser terrible y sorprendente para todos. Se trata de aquellos niños y niñas que son “justificadamente” objeto de protección, pero a quienes al mismo tiempo, paradójicamente se les viola fácilmente el derecho fundamental a permanecer, criarse, crecer y desarrollarse en el seno de SU familia.
La separación o desvinculación de niños y niñas de sus familias, ha demostrado ser una práctica usualmente dañina para el niño y la familia Particularmente en conflictos armados, catástrofes naturales, o eventos similares. Está visto que en esas circunstancias, la misma caridad humana, puede incluso contribuir a que se materialice la invisibilidad social en la que automáticamente, entra cualquier niño o niña, cuando es desvinculado de su familia y queda a merced de la protección de terceros. Verbigracia, lo sucedido tristemente en nuestra tragedia de Vargas del año 99.
El voluntarismo de muchos adultos, de órganos gubernamentales, como de no gubernamentales, quienes se asumen a sí mismos como “salvadores” les hace ser capaces, de traspasar sin ningún miramiento, la frontera que separa la inmediata y necesaria protección integral, de la vulneración, el daño e ilegalidad de una sustracción, de un secuestro, y hasta de una apropiación indebida, con sus indeseables consecuencias en pérdida, desarraigo, depresión y aislamiento.
Pero la sociedad, sigue con su especial fascinación por los mitos. Le gusta con cada “huérfano”, sentir que rescata a Moisés de las aguas. Basta – por ejemplo- que un niño o una niña estén en manos de un bienhechor o de una organización caritativa, para que automáticamente, ese niño sea invisibilizado. Convertido perversamente en un simple y privilegiado objeto de protección. Perdiendo, su estatus de sujeto de derechos, de hijo y de miembro de su familia. Perdiendo vínculos familiares, comunitarios, historia personal. En fin, su identidad. Ese niño que se encontró aislado, se le aísla aún más, cuando se le protege aisladamente de su familia. La familia como grupo y especialmente como ese derecho del niño a disfrutar de ella, es entonces menospreciada en su importancia, en su rol.
Soc. José Gregorio Fernández B.
jfernandez@proadopcion.org
Los últimos SON los primeros
En la ciudad de Caracas, centenares de niños, niñas y adolescentes esperan a que se le proporcione una familia, encontrando la alternativa familiar más apropiada para cada quien. Como toda espera indefinida, es una espera que desespera. Aún cuando estos niños se encuentran bajo la protección integral y los cuidados de casas-hogar, cada día se reconoce más y más el valor insustituible que tiene la familia en la vida de toda persona; especialmente mientras se es un niño o una niña.
Pero entre quienes esperan por SU familia, hay quienes esperan con menos “posibilidades reales” que otros. Por ejemplo, los niños mayorcitos, los grupos de hermanitos, los enfermos, aquellos con alguna discapacidad, los racialmente discriminados y los adolescentes. Sin embargo, ante la posibilidad de tomar medidas como la adopción o la colocación familiar temporal, cuando técnica y jurídicamente son ésas las medidas más recomendables, nos encontramos con la barrera de la subjetividad de toda una sociedad que, sigue mirando las posibilidades de que un niño tenga familia, como si se tratara de la colocación de un producto en un mercado. Liberalismo puro y simple: “no hay mercado para ti mijito”
De entrada, al niño mayor, al grupo de hermanos, al negrito, al discapacitado y al adolescente, le asignamos una probabilidad subjetiva menor de ser felices con SU familia. Esta visión es producto de nuestro sistema de creencias, de nuestra visión del mundo que, con el deseo siempre de tener la razón frente a la realidad, le terminamos imponiendo nuestra razón a la realidad, para así luego llamarnos arrogantemente, realistas. Cuando no dejamos un mínimo margen de libertad, para que ocurran cosas distintas a las que ocurren. Ese mínimo margen a la esperanza, a la creatividad, al amor. Simple y llanamente: al quehacer del Creador.
En esta Navidad –precisamente- queremos decir a todos quienes pecamos de este “sentido realista” absolutamente conservador y despiadado, que desde la experiencia de nuestra organización PROADOPCION y del proyecto “Familia para Todos”, tenemos hoy ante nosotros un logro que, literalmente nos obliga a revisar y desconocer los límites que hemos puesto a nuestros sueños. Amigos lectores, el ser humano no tiene límites, ni para el bien ni para el mal. Y para comenzar a creernos la parte buena, les contamos que entre los recientes procesos de vinculación de niños y niñas con SUS nuevas familias, contamos en Caracas en este momento, ya con los primeros cuatro casos de niños y niñas seropositivos (VIH +) que felizmente han encontrado SU familia y cuyas familias, felizmente encontraron a sus hijos/as. Dejándonos a todos, la desconcertante y maravillosa lección de que el amor siempre es posible y de que todo es posible con amor.
Soc. José Gregorio Fernández
jfernandez@proadopcion.org
La voz de una madre
Ayúdennos a resolver la ecuación
NIÑOS=HOGAR=FAMILIA=FUTURO
Me he permitido escribirle este mail partiendo que desde su condición de madre , de mujer o de padre podrá entender lo que vive actualmente un grupo importante de niños venezolanos que lo único que piden es tener una familia , sentir la certeza de ser queridos de manera única, especial. Y por otro lado presentarle la situación de aquellos que tenemos toda la intención e ilusión que alguno de esos niños nos de el maravilloso regalo de ser nuestro hijo. Y es que aunque algunos no lo comprendan, desde el momento que asumimos la posibilidad de la adopción, ya dejamos un espacio en nuestro corazones para albergar a ese hijo tan anhelado.
Pero lo que pudiese ser un parto maravilloso se ha convertido en una espera interminable. Es un embarazo tan pero tan largo y tan incompresible que nos llena a veces de frustraciones y desconsuelo. Nos encontramos ante niños con deseo de tener unos padres y por otro lado, padres con deseo de recibir y abrazar a ese hijo. Realmente es muy difícil entender porque razón nos colocan en caminos diferentes, cuando lo único que deseamos es encontrarnos.
Ud. seguramente siente o ha sentido un inmenso placer al darle un beso de buenas noches a su hijo, de leerle un cuento, de darle un abrazo tan pero tan fuerte, que piense que está protegido por una roca y que por lo tanto no tiene nada que temer.
Yo no se nada de leyes ni de la visión macro que está en las políticas de estado, solo sé que los niños que están en situación de abandono saben muy bien lo que quieren: “Una madre, un padre y un hogar”. Ellos quieren experimentar lo que seguramente han sentido sus hijos cuando están tristes, cuando tienen miedo, cuando no saben que decisión tomar. Ellos necesitan unos brazos que los cobijen y que el aroma del regazo de una madre los acompañe hasta sus sueños.
Le escribo todo esto porque se que puede comprender muy bien la situación, y a lo mejor si juntamos todos nuestras voces podremos conseguir que los que tienen la posibilidad de hacer algo maravilloso, sean parte del milagro de hacer que esos hijos tan anhelados lleguen por fin a casa y porque no, en estas Navidades.
Neira Villamizar
ABORTO, ABANDONO o ADOPCION
Cuando hablamos de una cultura de acogimiento y adopción, nos referimos a una cultura por la “A” de amor, es decir de vida, de familia. Se trata de propiciar una cultura en la cual se respeta la vida como realidad, desde el momento de la concepción, sea esta concepción deseada, indeseada o meramente accidental.
En el título de este artículo, el único término que humanamente puede impulsarse y construirse de verdad como una opción digna, transparente, legal, moral y éticamente indiscutible es: ADOPCION. Por cuanto, ni el aborto, ni el abandono, lo podemos abordar proactiva y responsablemente como opciones o alternativas. Ciertamente los abortos y abandonos ocurren, inclusive en un número infinitamente superior a las adopciones legales. Sin embargo -y tal vez por su proporción- las adopciones legales, son vistas con más tabú y más rubor que las opciones anteriores.
La gran reflexión es, acerca de la responsabilidad y la proactividad, desde el punto de vista ético. Es decir, desde el punto de vista del bien, de la calidad de vida y de la dignidad de las personas. No basta con no hacer el mal, estamos ineludiblemente llamados a hacer el bien. No podemos equiparar una adopción a un abandono. La diferencia, tampoco existe a priori, o por capricho, sólo la establece la proactividad, la decisión responsable, la construcción de una alternativa frente a otras tales como el aborto o el abandono (dígase también, violencia, maltrato, abuso, resentimiento, etc)
Tan es así, que en esta materia, desde la perspectiva de la doctrina de Protección Integral, ya no se habla de “decretar estado de abandono” sino de“certificar adoptabilidad”. Pero para muchos, esa adoptabilidad sigue siendo vista como un abandono disfrazado. Precisamente por falta de proactividad. Aún nos sorprendemos y seguimos sancionando más a quien da un hijo en adopción que a la mujer que aborta o a la madre que abandona. ¡Por Dios, si queremos calidad de vida, promovamos que las mujeres tengan la opción de respetar la vida, de brindarle familia a sus hijos, incluso cuando ellas mismas decidan conscientemente no ejercer su maternidad! No obliguemos, no forcemos, a la mujer a cargar con “su muchacho” como si fuera una cruz, si igual, la dejamos sola y luego, nos encontrarnos “esa cruz”, tirada en un contenedor de basura.
Proactividad y responsabilidad es romper paradigmas, en tanto impulsamos y creamos opciones que son buenas y adecuadas y no simplemente, evitamos, nos quejamos o censuramos aquellas opciones que consideramos malas o inadecuadas. La última “barrigona” que acudió a PROADOPCION nos contó que le dijo a su mamá: “-No mamá, yo no he abortado, yo estoy embarazada y sabes qué, decidí que voy a dar esta niña en adopción…sí, le voy a garantizar primero SU vida y además, le voy a garantizar que tenga SU familia”
Soc. José Gregorio Fernández
jfernandez@proadopcion.org
Optar por la vida
Diariamente en Venezuela son muchas las mujeres, niñas, adolescentes o adultas quienes, por distintas y complejas circunstancias, se encuentran de pronto en sus vidas, en conflicto con un embarazo. Estas mujeres, de la ciudad, del campo, de los barrios o de las urbanizaciones, no cuentan, no consideran, ni siquiera se pueden plantear y obviamente la inmensa mayoría de las veces no se plantean, la opción de la adopción como una alternativa más, a las drásticas, tradicionales e igualmente difíciles opciones del aborto, o la de asumir plenamente su maternidad como un acto de sacrificio o inesperada y pesada responsabilidad.
Si bien es cierto que nuestra cultura de acogimiento y adopción es aún precaria, lo más evidente, no es la ausencia o el poco significado que socialmente le venimos otorgando a la alternativa de la adopción en nuestra cultura, sino lo desasistida y sola que se encuentra la mujer venezolana a la hora de tomar una decisión tan importante. Actores tan significativos, como su familia o la comunidad religiosa en la que participa, tienden a evadir el tema, poniendo la responsabilidad exclusivamente en ella. Pero lo más grave, sin acompañarla. Debido en muchos casos, al sentido de culpa, antes que el de responsabilidad que manejamos frente a embarazos no deseados.
La precariedad de alternativas frente a ese embarazo, comenzará por superarse, en la misma medida que toda mujer, que toda ciudadana de este país pueda contar, cuente y sepa que cuenta, primero que nada: con apoyo psicológico, emocional, afectivo e información adecuada, indispensables para tomar asertivamente la mejor decisión para resolver su situación.
De modo que, para que esa mujer que está en conflicto con su embarazo, disponga de la alternativa de la adopción, y pueda ejercer más plenamente su libertad individual para decidir y elegir, debemos y tenemos socialmente el reto de construir, transparentar y sincerar la opción de vida de la adopción, por medio de cauces legales, técnicamente accesibles y humanos.
Pero primordial y prioritario es la asistencia y el acompañamiento a esa mujer en conflicto con su embarazo, quien todavía hoy se nos invisibiliza, porque no la reconocemos como sujeto que requiere apoyo, negamos la existencia de ése conflicto suyo y además la conminamos moralmente a que se debata y decida ella sola, dentro del pobre y falso dilema entre, abortar o ser madre.
Soc. José Gregorio Fernández
jfernandez@proadopcion.org
Sin amor, no hay ciudadanía
Sólo una sociedad que cuida y brinda amor a sus niños y niñas, será capaz de recrear y construir más y mejor ciudadanía. Bien se dice que: “en un mundo signado por las privaciones de cuidado, serán precarias las condiciones de posibilidad de interiorizar la noción de responsabilidad por el otro, base del ejercicio de la ciudadanía” (Villaverde, María Silvia en Rol Trascendental de la “Pequeña Democracia”)
Sólo con un entorno familiar capaz proteger la psiquis o la subjetividad de sus miembros, al punto de permitirles afrontar con identidad, cohesión y contención, dificultades como las múltiples formas de violencia, así como las pesadas cargas de la pobreza, atrincherados necesariamente esos hijos e hijas, ciudadanos y ciudadanas, en la fortaleza de sus afectos, de sus vínculos y de sus valores. Fortalezas que se consolidan, dentro un entorno social consistente y coadyuvante y que, sólo pueden replicarse de generación en generación, cuando esas mismas fortalezas se reciben, se interiorizan, se hacen parte natural del ser, en esa etapa fundante que significa la infancia. Porque, nadie puede dar lo que no recibió.
Problemas y amenazas, tales como las distintas expresiones y grados de abandono, irresponsabilidad familiar, padres y madres ausentes, violencia doméstica, maltrato y abusos infantiles, deserción escolar, explotación, embarazos adolescentes, discriminación, invisibilidad, institucionalización, son todos ellos, factores que hacen que ese rol fundamental de la familia que todos reconocemos, tienda a permanecer inerme dentro de círculos viciosos, de desprotección, de daños y de consecuencias indeseables que inhabilitan a la familia en la práctica, para cambiar radicalmente su realidad y su calidad de vida.
De allí que las políticas públicas, la legislación y en particular las políticas sociales, dirigidas a la protección de la familia, deban orientarse a favorecer las condiciones para que las familias puedan efectivamente responsabilizarse y proteger amorosamente a sus niñas y a sus niños. Para que estos, reciban las bondades y fortalezas de una mayor calidad de vida, más allá de la dimensión socio-económica, que si bien es capaz de crear la ilusión de un ascenso o movilidad social, nunca es condición suficiente para que una generación, por sí misma, rompa con estos círculos viciosos de desamor y de miseria y sea haga socialmente factible, la construcción de una nueva ciudadanía, más participativa, más generosa, más democrática, en definitiva, más feliz.
Soc. José Gregorio Fernández
Familia: Asunto de interés público
El sistema de apoyo que primariamente nos asume y brinda protección integral, contención emocional, realiza el más eficiente trabajo en la formación de nuestros valores, construye nuestra identidad, ofrece la seguridad básica de cualquier persona, nos inicia en el arte de dar y recibir afecto, es nuestra familia. La familia, mediante su compromiso e incondicionalidad, garantiza a sus miembros, especialmente a los más vulnerables, el acceso y disfrute a todo un conjunto de derechos, garantías y bienes indispensables para vivir con dignidad.
Sin embargo, en raras ocasiones, la familia se concibe como sujeto destinatario de política pública. Para la seguridad social, para las organizaciones civiles, el sistema de protección o los planes de la nación, sólo existen personas, individuos, ciudadanos y ciudadanas. Clasificados por edad, sexo y rol social que desempeñan: niños, niñas, mujeres, adultos mayores, estudiantes, trabajadores, jubilados, etc. Igualmente, los servicios y programas están departamentalizados. Esta visión fragmentada, da por descontado el funcionamiento de este sistema de apoyo constituido por quienes cohabitan, tienen proyectos de vida en común y los unen lazos de identidad, solidaridad y amor.
Sólo en materia de hábitat y vivienda, hemos visto -en Venezuela- específicamente un apoyo dirigido al resguardo y fortalecimiento de ese grupo humano, cuyos miembros se quieren entre sí, y tienen la necesidad de vivir juntos bajo un mismo techo. Obviamente, la vivienda es lugar y oportunidad para que en ella, viva felizmente el grupo familiar.
Sin embargo, empoderar y fortalecer a la familia, es darle recursos e incentivos para potenciar su capacidad y autonomía de acción responsable en el ejercicio de su rol fundamental de amor, de contención, de educación, de pertenencia, el sentido de equipo que la proyecta a futuro a través de la realización y felicidad de sus miembros. Una mujer socialista, hoy presidenta de Chile, dijo: “Queremos una buena familia para todos. Sin el afecto, la seguridad y la formación que surge de la familia no habrá comunidad fuerte (…) Queremos que todo chileno se desarrolle en el seno de uno de estos espacios de afecto y protección, pues eso nos hará, a la larga, mejores personas.”
Reflexión: ¿Cómo garantizamos con equidad, familias integradas, estables y felices para crecer dentro de ellas?
Soc. José Gregorio Fernández
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Alcaldía de
Caracas y Proadopción firmaron convenio de cooperación ABN 08/05/2007 |
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| Caracas, 08 May.
ABN.-La Fundación de Acción Social de la Alcaldía de
Caracas (Fasac) firmó un convenio con la Asociación
Civil Proadopción, con el fin de determinar la opción
familiar más recomendable para los niños, niñas y
adolescentes que se encuentran en las entidades de
atención que posee el primer ente en el municipio
Libertador. El convenio fue suscrito este martes por la presidenta de la Fasac, Sonia Alvarado, y por el titular de Proadopción, Claudio Miguel Biern Corredor. Según boletín de prensa, Sonia Alvarado manifestó que la municipalidad cuenta con cuatro entidades de atención y próximamente se abrirá una quinta, donde se encuentran niños, niñas y adolescentes, quienes reciben una atención integral pero necesitan una familia. La funcionaria destacó que en ese último aspecto se trabajará con Proadopción. 'Nosotros, con el equipo técnico, y ellos como especialistas en el área buscaremos incorporar a los niños y jóvenes, ya sea a su familia de origen, a una familia sustituta temporal o a una familia en adopción definitiva como lo establece la ley', dijo. Explicó que para la ejecución de este convenio la Fasac se compromete a suministrar toda la información de los casos que considere pertinente y Proadopción se obliga a preservar la confidencialidad en los que le sean presentados. Por su parte, el presidente de Proadopción, Claudio Miguel Biern, agradeció a la Alcaldía de Caracas por abrirles las puertas, por cuanto esta Asociación Civil busca ofrecerles familias a todos los niños, sin exclusión, a través del proyecto Familia para todos. Refirió que todos los niños necesitan disfrutar su derecho de tener un padre y vivir en familia y en ese sentido se orienta el convenio firmado con la Fasac. |

ADOP-TIPS Nº 1 Diciembre 2006
Editorial:
¡ PEDRO CAMEJO VIVE ! (*)
y está olvidado por todos en una casita hogar
“¿Cómo te explico? la indolencia es algo así como...
estar muerto y negarse a resucitar”
Anónimo
Está bien que a la gente le duela que un niño esté sin familia, que permanezca indefinidamente sin familia en una casa hogar. Pero que este mismo niño, tenga certificada jurídicamente su adoptabilidad y lleve ya más de dos (2) años sin que se le haya emparentado con nadie, es algo que además de dolor, produce indignación y vergüenza.
Pues, este caso existe y es el de Pedro Camejo (pseudónimo para resguardar al niño del estigma del olvido y la discriminación) El es morenito y es también homónimo de otro prócer popular de la independencia venezolana. Si Usted lo ve, no se imagina su condición, él ríe y juega y tiene hasta personalidad de líder. Ha requerido eso sí, de mucha estimulación, de tratamiento, pues las carencias en la vida, a veces producen huellas difíciles de superar. Pero allí está él, jugando en el patio. Pareciera ajeno a su propio drama. Esa es la grandeza de la infancia, su mandato es sencillamente, ser feliz como todo niño, aún sin saber exactamente cómo.
Pedro Camejo tiene prácticamente toda su vida institucionalizado y es adoptable, sí señor, él tiene dos (2) años con su flamante “Certificado de Adoptabilidad” expedido por la autoridad competente, por la Oficina Metropolitana de Adopciones.
La adopción en estos casos, es un mandato moral, ético, humano. Y por si cabe la duda, también es un mandato constitucional en nuestro país. A nadie, óigase bien, a nadie se le puede privar del Derecho a SU familia, y mucho menos, cuando legalmente ya se le garantiza jurídicamente de forma integral, permanente y definitiva a través de la adopción.
Aquí es cuando uno clama por responsables, por un tutelaje penal de la adopción, para quien se le posterga esta medida, sin justificación alguna. Uno clama por el cese a la desesperanza, de la discriminación, , de la lástima, de la segregación, de la exclusión social y cultural, de la minusvalía social como una condición “natural” y “legítima” en la mente de una ciudadanía que, aún le falta mucho por aprender, le falta mucho por padecer.
Pedro Camejo, amiguito, ojalá se presente muy pronto TU familia. Cuenta con nosotros. De eso precisamente se trata “Familia para Todos”, porque créenos Pedro, lo más hermoso de la vida es el amor de nuestra familia y eso a tí, aún no te llega o no lo recuperas. Todos, estamos en deuda contigo.
NOTA: Toda aquella persona o aquella pareja que considere que pudiera ser la familia que tanto espera Pedro Camejo, por favor llámenos al 0212 577 39 85 ó al Cel.: 0416 706 65 58
(*) Pedro Camejo (1790) : Nombre de uno de nuestros próceres independentistas, quien luchó y entregó su vida en la Batalla de Carabobo (1821) como lancero comandado por el General José Antonio Páez. Mejor conocido por su valentía en combate como el “Negro Primero”. Imagen venerada incluso por la religiosidad popular venezolana.
Las Familias de Casa Hogar Divino Niño
El día viernes 17 de noviembre, nuestro Director General y Norellys Aular, Trabajadora Social del Proyecto “Familia para Todos”, tuvieron oportunidad de compartir con todas las familias que tienen a sus niños en la Casa Hogar Divino Niño, ubicada en el Prado de María en Caracas y la cual hace parte de la Obra de Fundasamaritanos,
Allí se les brindó a todo el grupo de familias, una charla en la que se puso de relieve el rol protagónico e indeclinable que juegan cada una de esas madres (y padres) de los niños y la necesidad de que sea la familia quien dé la pauta y la directriz para la educación de sus hijos, utilizando el apoyo de instituciones asistenciales como Divino Niño, que le permiten a las familias ejercer su rol de familia sin desvincularse y sin poner en riesgo la integridad de sus hijos, garantizándoles educación y un hogar.
Nuestro Director General, invitó a todos los asistentes para que las familias, junto con sus hijos, con las autoridades y el personal técnico de Hogar Divino Niño, construyan un proyecto de vida que les permita visionar juntos los logros a los que aspira cada uno, estrechando los vínculos entre todos.
FUNDANA:
Cuando el corazón tiene razones que la razón no entiende
La experiencia de más de quince años de FUNDANA es para el Sistema Metropolitano de Protección, sencillamente invaluable. Así lo demuestra el exitoso arranque de su Programa Grandes y Chiquiticos mediante el cual se captan y evalúan familias sustitutas temporales para los niños, niñas y adolescentes a quienes se les dicta una medida de colocación familiar.
Se trata de los niños y niñas que tradicionalmente eran condenados a una larga permanencia en la casa-hogar, por cuanto, su difícil o prácticamente imposible reinserción familiar y su condición de no adoptables, sólo les dejaba como única alternativa en su vida, la institucionalización.
Todos los casos que hasta ahora, han encontrado su familia sustituta temporal a través de este programa, constituyen una enorme esperanza para todos los niños, niñas y adolescentes que esperan por que se les restablezca el derecho a SU familia. Se trata de niños mayores de tres años, grupos de hermanitos, niños con necesidades especiales o capacidades diferentes, quienes están cumpliendo su sueño (mejor dicho, disfrutando su derecho) de tener familia.
Es extraordinario ver y constatar cómo los niños y niñas, participan con todas sus expectativas, sus sueños, toda su ansiedad, así como también toda su capacidad de agradar, de buscar cariño, de enamorar a esos también ansiosos, padres y madres postulantes que por primera vez los visitan.
De la misma manera, complace mucho ver cómo las familias, las jóvenes parejas venezolanas, dejar atrás, muchas veces el tortuoso y costoso camino de la fertilidad asistida, para derivar hacia una vía más humana, más real en donde la prioridad, es un niño o niña que ya nació, que tiene la carencia y está dispuesto a dar y recibir amor de familia. Llegar a la opción de la colocación familiar, la cual no está exenta de mucho estrés, es abrir el corazón y anteponer el Interés Superior y la Prioridad Absoluta del niño, antes que el propio deseo de nosotros como adultos en busca de hijos.
Desde nuestro Proyecto “Familia para Todos”, estamos cooperando con 30 Entidades de Atención del Distrito Metropolitano y ya estamos preparando en conjunto algunas de ellas, las primeras y más urgentes postulaciones para el Programa de Colocaciones Familiares Grandes y Chiquiticos. De esta manera, PROADOPCION se apalanca en nuestras amigas de FUNDANA para poder brindar acceso a esta medida de protección a un importante grupo de niños, niñas y adolescentes que se encuentran institucionalizados en esas 30 Entidades de la ciudad capital.
Jornadas de Psicología del Ejército
El Departamento de Psicología del Ejército nos honró muy gentilmente al invitarnos a participar en sus tradicionales jornadas anuales de Psicología (del 21 al 23 de Noviembre en Fuerte Tiuna). Allí no sólo tuvimos la oportunidad de estar presentes en la instalación de las Jornadas y disponer de un stand para compartir con los asistentes y difundir el trabajo de PROADOPCION (mensajes, proyectos, publicaciones) y sensibilizar acerca del Derecho a la Familia en Venezuela, sino que también, gracias a la generosidad de la Coronela que dirige el Departamento, tuvimos oportunidad de intervenir en las Jornadas, para hablarles acerca de la importancia y significado que tienen los profesionales de la psicología en el desarrollo de programas de restablecimiento del derecho a la familia, para con niños y niñas institucionalizado, familias que desean adoptar y familias que adoptan o acogen y deben emprender una vida familiar con la especificidad de su propia historia. Gracias al Departamento de Psicología del Ejército por propiciar este espacio de encuentro y de diálogo enriquecedor en torno a los niños que ameritan protección especial y la familia como derecho fundamental de todo ciudadano y ciudadana.
Zulia: La Adopción como Garantía del Derecho a la Familia
El día jueves 23 de noviembre en las instalaciones de la Universidad Rafael Urdaneta (URU) en la ciudad de Maracaibo, el CEDNA Zulia, su Dirección Ejecutiva y la Oficina Estadal de Adopciones del Estado Zulia, con el apoyo y cooperación de PROADOPCION, realizaron el Foro: “La Adopción como Garantía del Derecho a la Familia” el cual sirvió para compartir con especialistas, autoridades estadales, entidades de atención, y particularmente con familias postulantes para adopción y familias adoptivas de la región. El evento tuvo una amplia cobertura por los medios regionales, lo cual posibilitó que el mensaje de sensibilidad de las familias del corazón llegase a toda la ciudadanía zuliana.
Por nuestra organización participó además como ponente, José Gregorio Fernández (Director General) quien abordó los “Desafíos de la Adopción en Venezuela”, poniendo de relieve la necesidad de transparentar la realidad de los niños y niñas a quienes se les vulnera el derecho a la familia, optimizar la gestión de las entidades que protegen residencialmente a los niños, la necesidad de trasponer los términos de la ecuación para privilegiar el derecho de familia de los niños y niñas, antes que la necesidad de hijos de las familias, así como construir una cultura de acogimiento y adopción que permita dar respuestas reales a niños y niñas reales, de forma transparente y humana.
PROADOPCION presente en Guayaquil
Por iniciativa de la organización ecuatoriana, Corporación de Mujeres FRAGUA, se invitó a nuestro Director General (los días 6, 7 y 8 de diciembre), a participar en la realización de tres jornadas, por medio de tres (3) conferencias.
La primera dictada en el Colegio de Abogados de Guayas, donde se presentó la ponencia Lecciones Aprendidas en la Transición mediante la cual se compartió con abogados y abogadas del Ecuador, un balance de la experiencia de transitar la instrumentación de nuestra LOPNA en materia de protección integral especial. El Código del Menor ecuatoriano es del año 2003 y en buena medida estuvo inspirado en la ley venezolana.
La segunda conferencia fue dictada en la Universidad Católica de Guayaquil, en el marco de las actividades del proyecto destinado a la revisión y adecuación de todas las cátedras que sobre infancia, adolescencia y familia, se imparten en las facultades y escuelas de Derecho de la Costa Ecuatoriana (Ejecutado por FRAGUA) La ponencia presentada por nuestro Director General, se tituló “Vivir en Familia: Del dicho al Hecho pasando por el Derecho” El espacio fue propicio para sensibilizar a todo un grupo de catedráticos en esta materia, en cuanto al valor socialmente estratégico del Derecho a vivir en Familia, la necesidad de trascender la visión meramente jurídica de la problemática familiar de los niños y niñas privados del cuidado de sus padres y el desafío de reestablecer con urgencia ese derecho humano fundamental a aquellos niños, niñas y adolescentes a quienes se encuentran vulnerados, violentados o privados de este derecho.
PROADOPCION: Transitando desde la Sensibilidad hacia la Acción. Así se tituló la tercera y última conferencia en tierra ecuatoriana, la cual estuvo dirigida a miembros de más de treinta (30) organizaciones sociales (ONG’s) de Guayaquil que trabajan con infancia, adolescencia y familia y se encuentran orgánicamente agrupadas en la RED AMIGA Allí en las instalaciones de la Fundación CRECER, se pudo compartir la experiencia venezolana en materia de derecho a la familia, durante los últimos cinco años, vista desde la perspectiva de PROADOPCION, desde su nacimiento a partir de la sensibilidad como familias adoptivas y llegando a Familia para Todos como un proyecto de cooperación directa en la soluciones. Igualmente se presentaron de las amenazas propias del entorno socio-político venezolano, en la interpretación divergente entre el Estado y las ONG’s del principio constitucional de corresponsabilidad y/o la discusión del Proyecto de Ley de Cooperación Internacional y el riesgo que involucra en cuanto al derecho a la libre asociación de los ciudadanos y ciudadanas para trabajar por el bienestar colectivo.
El apoyo legal: clave para la felicidad de los niños y niñas
En los actuales momentos se está constituyendo el equipo legal que habrá de brindar su apoyo e impulso procesal a todos los niños, niñas y adolescentes beneficiarios del Proyecto “Familia para Todos”
Hasta ahora, una de las grandes debilidades del Sistema de Protección que se ha constatado, es la ausencia de profesionales capacitados en el ámbito de Derecho de Familia y LOPNA que estén plenamente al servicio exclusivo de los niños, niñas y adolescentes privados cuidados parentales y/o privados de su medio familiar. Hasta ahora, las entidades de atención, algunas por ignorancia, por falta de recursos o por lo escaso y costoso de estos servicios profesionales, prescinden de los mismos y creen compensar su ausencia, con el mero impulso procesal que realizan muchas veces los trabajadores sociales, sin contar para ello con ningún apoyo u orientación legal.
La prioridad más evidente e inmediata, dentro del Proyecto “Familia para Todos” será brindar la asistencia y acompañamiento en los casos de niños, niñas y adolescentes a quienes las entidades de atención, técnicamente estiman que la alternativa más adecuada para atender su Interés Superior es por medio de una adopción plena. Allí nos tocará velar para que se cubran de forma expedita y oportuna, todos los extremos de ley, en resguardo de los derechos del niño o la niña.
Comprometidos con La Colmena:
Ochenta y seis muchachos y muchachas recibirán nuestro apoyo
La Fundación Unamos al Mundo por la Vida y su Programa Colmena de la Vida ha sido una de las organizaciones más abiertas al trabajo que desarrolla PROADOPCION desde su Proyecto Familia para Todos.
Desde que PROADOPCION presentó la propuesta de Familia para Todos en el VI Foro Social Mundial en Caracas, en enero pasado, su equipo directivo, comenzando por su sensible y tenaz presidente, nos contactaron para recibir nuestro apoyo y lo más importante fue reconocer, sin complejo alguno, la necesidad impostergable de trabajar con y para la familia de todos los niños, niñas y adolescentes beneficiarios de sus programas.
Recientemente, el equipo técnico de La Colmena de la Vida nos ha solicitado a PROADOPCION le apoyemos en la resolución de la situación familiar de la totalidad de sus casos. Abriéndose con entusiasmo y visión positiva, a que todos sus muchachos y muchachas (que van desde los 9 hasta los 17 años de edad) encuentren su vía más feliz de regreso al medio familiar: Bien sea, a través de reinserción con su familia de origen y/o extendida, su colocación en una familia sustituta temporal o -si ése fuera el caso- su adopción plena por parte de aquella familia adoptiva que resulte la más apropiada a su Interés Superior.
La responsabilidad y el reto son muy grandes, pero confiamos que esta alianza con visión de familia, contará con la sensibilidad y la solidaridad de los venezolanos y venezolanas, para obtener el éxito deseado en la tarea de restablecer el derecho a familia de todos estos fabulosos chicos y chicas que actualmente viven en La Colmena de la Vida.
El Proyecto “Familia para Todos” está trabajando en estrecha cooperación, brindando su apoyo y servicios a más de 25 Entidades de Atención del Área Metropolitana de Caracas, lo cual abarca a 44 establecimientos o casas-hogar, de las cuales se nos ha pedido apoyar a 190 niños, niñas y adolescentes en el impulso, acompañamiento y reestablecimiento del derecho a su familia, por la vía más acorde con el interés superior de cada uno de ellos, es decir facilitando, promoviendo y acompañando en los casos de reinserción familiar, en casos de colocación familiar en familia sustituta temporal y en los casos en donde se amerita impulsar que los jueces de protección soliciten el estudio de su adoptabilidad.
Más allá de la pugna política, de las simpatías e inclinaciones electorales de cada quien, el domingo 15 de octubre, en entrevista concedida a el diario El Universal, pudimos conocer que el ciudadano Manuel Rosales, es papá de nueve hijos entre “propios y adoptados” y que para no discriminar, se plantea no decir ni quiénes ni cuántos son de un tipo o de otro.
Nuestra reflexión: Todos los hijos son iguales, biológicos y adoptados, porque a todos se les prohija. Aunque, detrás de cada niño adoptado, está la hermosa reparación de una importante pérdida y está también el acto de amor de unos padres adoptivos que reparan felizmente esa pérdida.
Dos reuniones de trabajo se han sostenido con el equipo de Fundación Mi Familia, la cual ejecuta el programa de Colocaciones Familiares en la ciudad de Caracas. Esta sumatoria de esfuerzos, están permitiendo construir soluciones y alternativas para los niños y niñas que se atienden desde el Proyecto “Familia para Todos” canalizando los casos de niños niñas y adolescentes con algún vínculo parental preexistente puedan ser atendidos por Fundación Mi Familia, así como también, diseñar conjuntamente estrategias de comunicación que nos permitirán promover, motivar y reclutar nuevas familias sustitutas, capaces de comprometerse con el acogimiento temporal y/o indefinido de los niños, niñas y adolescentes reales, que en este preciso momento esperan por SU familia.
De la última reunión entre PROADOPCION y Fundación Mi Familia, surgió la idea de convocar un evento abierto y público, para todas y todos los solicitantes del trámite de adopción y de colocación familiar, con la idea de sensibilizarles para que adecuen su proyecto de vida a la realidad de los niños, niñas y adolescentes que esperan por su familia en este momento en la ciudad de Caracas.
El día 20 de septiembre PROADOPCION ejerció un derecho de palabra en la sesión ordinaria del CNDNA, mediante el cual presentó su proyecto “Familia para Todos” así como los resultados logrados y que se espera lograr con este proyecto. La ocasión fue propicia también para consignar ante el órgano rector del Sistema de Protección en Venezuela, una comunicación en la cual formulamos siete (7) propuestas con el interés y deseo de contribuir al resguardo, garantía, defensa y restablecimiento del derecho de los niños niñas y adolescentes a vivir, crecer y desarrollarse con amor en el seno de SU familia (sea esta su familia de origen o en su defecto de acuerdo con la ley, con su familia sustituta o adoptiva para siempre) favorecer el control del Sistema de Protección en esta materia
Este derecho de palabra trajo consigo la invitación de la Oficina Nacional de Adopciones, a participar en una Mesa Técnica en su sede de Altamira Sur, el día martes 26 de septiembre, en la cual se ratificó la total afinidad de ese órgano con las iniciativas que adelanta PROADOPCION y el interés de este órgano en que nuestra Asociación Civil inscriba un programa a nivel nacional, para así contar con el aval del Consejo Nacional de Derechos y tener acceso a recursos del Fondo de Protección.
Las ONG en Relaciones Internacionales, fue el título de las Jornadas a las que invitó la Escuela de Estudios Internacionales de la Universidad Central de Venezuela y en las cuales participó PROADOPCION al lado de organizaciones amigas tales como Acción Solidaria, PLAFAM, Fudena, Tierra Viva, Conive, CEDICE, Transparencia Internacional, Divas de Venezuela, entre otras. Allí PROADOPCION hizo saber el significado e impacto de la cooperación internacional en materia de derecho a la familia, habló de su experiencia regional y también de sus retos en esta materia, dejando muy claro que, cooperar internacionalmente en el mundo de hoy, en temas como los Derechos Humanos o sociales, no es una opción sino un mandato. Allí se destacó la necesidad de propiciar unas agendas interdependientes entre el Estado y la Sociedad frente a estos temas, respetando la autonomía de cada uno y la necesaria y libre convergencia de ambos, en aspectos ineludibles de la problemática social que les atañe por igual.
PROADOPCION busca hacer sinergia y articular esfuerzos con todas aquellas organizaciones de segundo piso y aquellas que se definen o funcionan como Sin Límites, la Red AVEC, y la Red Cardenal Velazco de la Arquidiócesis de Caracas. Estas organizaciones o redes amigas todas, cada día están más conscientes de la necesidad de que todas las entidades de atención a quienes ellas apoyan, puedan desarrollar y ejecutar acciones desde un enfoque centrado en familia, como el principio causal ineludible para garantizar el “(…) ejercicio y disfrute pleno y efectivo de sus derechos y garantías. (…)” tal y como lo establece la LOPNA la referirse a las Obligaciones generales de la familia, el Estado y la Sociedad
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José Gregorio Fernández B.
Director General
PROADOPCION, A.C.
Dirección:
Páez a Junín, Nº 139, San Agustín Norte
CARACAS-VENEZUELA
Teléfono: + 58 212 577 39 85
Móvil: + 58 16 706 65 58
Fax: + 58 212 574 23 47
E-mail: jfernandez@proadopcion.org
E-mail: proadopcion@cantv.net
Web: www.proadopcion.org
-La Asociación Civil PROADOPCION en el Foro Social Mundial
CARACAS, FSM, Enero 31.-
En el marco del VI Foro Social Mundial, II Foro Social de las Américas, y Foro Social de la Infancia, (Caracas entre el 24 y hasta el 29 de enero del 2006) PROADOPCION, A.C. presentó y entregó su proyecto “FAMILIA PARA TODOS”, el cual es una propuesta de trabajo de construcción colectiva a realizar por todos los entes organizaciones, colectivos y personas interesadas en participar.
En palabras del sociólogo, José Gregorio Fernández -Director General de PROADOPCION-:
“Estamos realizando una invitación abierta y solidaria, para que de forma corresponsable, todos vayamos a restituirles, con absoluta urgencia y atendiendo a nuestra más profunda sensibilidad, el derecho a su familia a todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de desamparo o privación familiar, en el Distrito Capital. Especialmente, aquellas y aquellos, quienes, paradójicamente, estando dentro del Sistema de Protección, en casas hogares o albergues, no les hemos brindado las respuestas más adecuadas, ni la garantía, ni el acceso oportuno al disfrute de este derecho tan vital para su realización como personas y como ciudadanos”
Esta actividad inscrita dentro del Foro Social, permitió presentar, entregar y dar a conocer esta propuesta o invitación a la construcción colectiva a: autoridades y técnicos de las Oficinas de Adopción (Oficina Nacional y Oficina del Estado Miranda) de la Fundación Caracas para los Niños, la Misión Negra Hipólita. Así como representantes de: Asociación Muchachos de la Calle, la Cooperativa CIANAM, el Programa Familia, Fundación “Mi Familia”,Casa del Poder Popular de Macarao, Comité de Salud de Caricuao, Reserva Cultura.
El Proyecto “FAMILIA PARA TODOS”, se ejecutará a través de dos grandes componentes:
El primer componente es lograr identificar con precisión y plenamente todos y cada uno de los casos individuales que se encuentran en las Entidades de Atención (casas hogar, albergues, centros, etc.) a fin de invertir un esfuerzo para apoyarles y acompañarles técnica y humanamente de forma personalizada para impulsar la solución familiar más acorde a su particular circunstancia y con su Interés Superior. Es decir, reinserción familiar (vuelta con su familia de origen) colocación en familia sustituta (a favor de su desinstitucionalización y disfrute inmediato de un medio familiar) o certificación de su adoptabilidad (para poder otorgarle a ese niño o niña, una familia sustituta y adecuada )
El segundo componente, tiene que ver con la llamada Cultura de Acogimiento y Adopción. En tanto, a juicio de PROADOPCION no será posible garantizar el derecho a SU familia a todos y cada uno de los niños, si no se sensibiliza y se busca de forma diligente, la familia adecuada que lo pueda y quiera recibir en su seno, para brindarle todas las condiciones necesarias pero también la condición que significa el AMOR de una familia. En este sentido se plantea la urgencia de promover el acogimiento familiar y las “adopciones necesarias” Estas son las adopciones que necesariamente, exigen un impulso especial, una mediación para concretarlas, en tanto, se trata de niños, niñas o adolescentes adoptables que de pronto no parecen corresponder o satisfacer las expectativas de los padres solicitantes del trámite de adopción (mayores de 3 añitos, grupos de hermanos, con alguna discapacidad, enfermos)
Para mayor información, o interrogantes tales como ¿Cómo participar? ¿Cuáles son las necesidades o requerimientos del proyecto en materia de recursos y de voluntariado? Favor comunicarse directamente con la gente de PROADOPCION,A.C. Páez a Junín No. 139 San Agustín Norte, Caracas. Página Web: www.proadopcion.org Correo Electrónico: info@proadopcion.org Teléfono: (0212) 577.39.85 Móvil: 0416-706.65.58 Fax: (0212) 574.23.47

Cedna Aragua finalizó año lleno de logros
El Consejo Estadal del Niño y el Adolescente de Aragua (Cedna) ejerce sus funciones y, a través del establecimiento de metas bien definidas, ejecuta múltiples proyectos que consolidan las bases y fundamentos que lo conforman. En el año 2005 se plantearon aspiraciones que, más allá de ser alcanzadas, fueron superadas. Cada una de ellas estuvo concentrada en tres departamentos, los cuales son: Adopción, Defensa y Capacitación. La Coordinación de Adopciones ejecutó la tramitación de expedientes que solicitaban la protección de niños, niñas y adolescentes. Aunado a esto, se realizaron estudios bio-psicosociales y legales, que se implementaron paralelamente a un constante asesoramiento en el tema. Todo ello sin dejar atrás el minucioso registro de parejas idóneas y elegibles, labor que contabilizó 13 nuevos solicitantes. Por otro lado, se logró crear 4 comités técnicos para designar a un niño, niña o adolescente susceptible de adopción nacional. Como resultado, se alcanzaron 4 emparentamientos entre candidatos a adopción y futuros padres adoptivos.
(El
Carabobeño, pp. D-6, 20/12 - Franlia Rodríguez H.)
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José Gregorio Fernández B.
Director General
PROADOPCION,A.C.
Páez a Junín No. 139
San Agustín Norte, Caracas-Venezuela
SUR AMERICA
www.proadopcion.org
info@proadopcion.org
Tlf.:
+58212 577.39.85
Móvil:+5816 706.65.58
Fax: +58212 574.23.47
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El Nacional
Cecodap presentó balance general del informe "Somos Noticia"
La socióloga e investigadora, Ana Barrios, encabezó la presentación del informe “Somos Noticia” de Cecodap, Organización Nacional que vela por los Derechos Humanos de la Niñez y la Adolescencia. En el acto estuvo acompañada del coordinador general de la institución, Fernando Pereira. Al hacer el balance de la situación de los niños y adolescentes en el tema de educación, Barrios señaló que en términos generales, el acceso a las escuelas y liceos ha sido positivo. La matrícula presentó un porcentaje de ascenso, de acuerdo a las cifras y estimaciones del Ministerio de Educación y Deportes. Han sido otros los temas que han obtenido un balance negativo en este informe, y uno de éstos es el de las adopciones, la situación de los niños de la calle y la atención en materia de salud a la niñez y adolescencia del país. Barrios hizo énfasis en la necesidad de agilizar el mecanismo de adopciones, para que los trámites no sean tan largos y, como ha ocurrido en algunos casos, se pierdan las condiciones necesarias para activar el proceso. (el subrayado es nuestro:PROADOPCION) En cuanto a los niños de la calle, el problema fundamentalmente radica en que cada año se anuncia un plan diferente de atención a este grupo de niños y niñas, en vez de dar continuidad a alguno de los ya existentes. Mientras el problema fundamental en el área de salud es el ascenso de los índices de mortalidad, en comparación con el registro existente. PP/el-nacional.com |
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El derecho a tener familia de cientos de niños y niñas venezolanos está siendo vulnerado según denuncia Proadopción, ONG constituida con la intención de cooperar en la transformación de la organización, normativa, procedimientos, valores y costumbres en materia de adopción en el país. “Nosotros presentamos un informe especial en abril de este año y el Consejo Nacional de Derechos del Niño y del Adolescente (Cndna) nos solicitó que identificáramos los casos de subsidialidad, eso significa aquellos casos que han debido ser adoptables, pero no han podido ubicarse en el país con la intención de ser postulados internacionalmente", explica el sociólogo José Gregorio Fernández, director general de Proadopción. En el estudio se señala la existencia de 19 casos que las entidades de atención estiman que deben ser postulados internacionalmente en adopción; sin embargo aparecen otros 70 casos declarados por estas casas como “adoptables pero sin ciertas posibilidades de ser adoptados en el país”. En este estudio también fueron identificados 205 niños y niñas que fueron calificados como casos de “larga permanencia”.
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Sistema de adopción es ineficiente según sondeo en 30 instituciones (El Nacional, pp. B-14 con llamado en B-1, 21/09 – Marielba Núñez) El sistema de adopción en Caracas se ha convertido en una maraña burocrática, lo que compromete el futuro de niñas y niños que permanecen al cuidado de instituciones de acogida, según un informe especial que acaba de presentar la organización no gubernamental Proadopción, basado en sondeos a 30 organizaciones de ese tipo. El documento, según señala el director general de la ONG, José Gregorio Fernández, sirve para denunciar una “sostenida violación” del derecho a la familia. Añade que cientos de niñas, niños y adolescentes en las entidades de atención en la capital son “estigmatizados, invisibilizados y discriminados”, que a muchos se les condena a permanecer en instituciones, y que no se les garantiza la restitución de su familia original. El estudio se basó en las respuestas que ofrecieron los responsables de las instituciones. Fallas en el sistema. Una de las primeras fallas que detectaron es la lentitud en la evaluación de las posibilidades de restituir a las y los niños a su familia. Señalaron que no hay suficiente comunicación entre los órganos que deberían definir los procesos de adopción. “En el censo de estas 30 casas aparecen unos 85 niños para los que se están estudiando las posibilidades de que sean adoptables, pero la Oficina Metropolitana de Adopciones sólo maneja una tercera parte de esos casos”. De las 1.038 respuestas que recoge el informe, Fernández destaca una incongruencia: Hay 70 casos de niñas y niños que según las instituciones podrían ser adoptados, pero no tienen oportunidades en el país; en contraste, hay sólo 19 casos de niños a los que se considera que debe impulsárseles una adopción internacional. Señala que allí podría esconderse el caso de algunos niños a los que ya se consideran “grandes” y cuyas posibilidades de insertarse en una familia local son }remotas, pero que no son tomados en cuenta para otro tipo de adopciones. PROADOPCION, 21/09/2005 Tomado de la Reseña diaria de la Agencia Pana
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Zulianos solicitan al Cedna la legalización de tenencia de niños y niñas
60% de las solicitudes de adopciones corresponde a legalización de tenencia, según lo estimó Rosa Elena Torres, directora ejecutiva de Cedna. Desde el 2002 hasta el 2005 se han producido 156 sentencias a favor de la entrega de niñas y niños en adopción; y más de 90 son legalización de la tenencia de ellas y ellos. “Por muchas razones la gente se hace cargo de las y los niños. Algunos los protegen porque están en situación de abandono o porque mueren los padres y asumen la crianza los abuelos u otros parientes”, comenta Torres. Cuando por cualquier circunstancia una persona ha criado a un hijo o huja que no es propio y desea formalizar la paternidad, los Tribunales de Protección verifican que los padres biológicos o parientes carecen de las condiciones o no desean hacerse cargo para sentenciar a favor de los solicitantes de adopción.
(Panorama, pp. 1-7 con llamado en Primera Página, 01/08 – Yesenia Rincón Castellano)
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Ante la Propuesta de Reforma del Código Penal en cuanto a despenalización o no del aborto en casos de violación, incesto o posibles malformaciones congénitas Como organización social, activa dentro de la sociedad venezolana, como familias, padres y madres del corazón, ciudadanas y ciudadanos, queremos dejar en claro nuestra posición frente a cualquier reduccionismo de la realidad que ignore y/o desconozca la propia institución social y jurídica, que permite la existencia por demás en el mundo entero, de las familias adoptivas, familias acogedoras, familias del corazón. Familias a quienes se nos evalúa de forma rigurosa y transparente en nuestra idoneidad como adoptantes y a quienes, ni se nos dice (ni tiene por qué decírsenos) y mucho menos se nos pregunta jamás, si queremos adoptar o no un niño o niña, producto de un embarazo no deseado, de un incesto o de una violación. Ellos precisamente, esos niños no nacidos, a quienes se estaría justificando quitarles la vida, pueden ser hoy –y en muchos casos de hecho lo son- simplemente, nuestros hijos. Ellos mismos, quizás sean los más indicados para expresar en primera persona su evidente derecho a la vida. A ellos y a ellas, les pudimos, a partir de nuestro proyecto de vida familiar y de nuestro amor, restablecerles el derecho fundamental a tener SU Familia, gracias a lo cual se les garantizó y se les podría garantizar siempre, el derecho más primigenio: SU Vida. Ellos y ellas, han contado con nosotros, con la institución social de la adopción para posibilitar, entre otras cosas que sus progenitoras, pudieran garantizarles a ellos y a ellas, las madres que no tuvieron. Porque, engendrar, procrear, ser madres y padres, son roles diferentes, que pueden o no, ser ejercidos por las mismas personas. Aquí queremos comunicar nuestra particular visión, con el objeto de enriquecer la panorámica del problema que hoy es objeto de discusión, en el contexto legislativo en el que se plantea hoy, la reforma del Código Penal venezolano. Por una vida digna, por su salud y por su libertad Porque estamos a favor de la salud y una mayor calidad de vida de la mujer venezolana, consideramos que su libertad no consiste, ni debe consistir, únicamente en un “poder hacer”, con mayor o menor permisividad dentro de un marco legal establecido. Primordialmente, la libertad de la mujer reside en poder contar o disponer en su vida, de más y mejores opciones. Disponiendo socialmente eso sí, siempre de aquellas alternativas que le permitan actuar responsablemente, considerando y respetando el derecho las otras personas. Así como se restringe la libertad de procrear sus hijos a aquellas mujeres venezolanas que viven en la pobreza, en tanto no cuentan con la asistencia ni el apoyo de un sistema de seguridad social integral, llegando a imponérseles desde el Estado y/o la Sociedad y/o la Familia, prácticas tales como la anticoncepción, la esterilidad o el aborto. De la misma manera, a las mujeres cuando entran o están en conflicto con su propio embarazo, se les quiere desde el Poder Legislativo, naturalizar y dejar intactas, en el contexto de esta discusión, la precariedad de las alternativas a las que socialmente y económicamente tiene acceso real. Así como se ha dicho cruelmente que muchas mujeres o jóvenes humildes no se realizan un aborto porque no tienen los recursos necesarios. De la misma forma debemos reconocer que, las mujeres venezolanas en general, no disponen de esta alternativa viable, humana, respetuosa de la vida y capaz de garantizar plenamente, con idoneidad comprobada, el derecho más estratégico para un ser humano que recién está iniciando su vida: SU Familia. El problema no reside en que la mujer venezolana pueda decidir sin ser sancionada, sino que, cualquier mujer venezolana que se encuentre o esté atravesando esta circunstancia especialmente difícil con su embarazo, pueda decidir lo mejor, pueda hacerlo bien, llegar a estar en paz consigo misma y con su conciencia. Somos más libres, no sólo cuando decidimos. Eso es a algo que muchas veces nos imponen las circunstancias. Somos más libres, cuando personal, familiar, comunitaria y socialmente disponemos como personas, de más cursos o cauces alternativos para nuestra acción, para dirigir nuestra conducta. Un dilema ético y moral no resuelto: actuemos en consecuencia, adoptemos Existe y ha existido durante siglos, una discusión, un dilema ético y moral en la humanidad que permanece sin solución, al menos desde la Edad Media. Esa discusión ha ocurrido y ocurre en todos los ámbitos, especialmente en el campo religioso y científico. Esa discusión es acerca de si el ser humano es tal, es persona o, es ya un niño, al momento de producirse la concepción, a los tres días de ocurrida esta, a las doce semanas o sencillamente cuando sale del vientre al momento del alumbramiento. Frente a este dilema humano que se mantiene y probablemente se mantendrá, la adopción como institución social, probablemente tan antigua como la humanidad, constituye una opción que nos permite, inhibirnos con total humildad frente Dios, Creador o ante la Naturaleza, y no justificarnos ideológicamente teniendo que decir o argumentar que ese embarazo simplemente es producto de violencia, de un error y ese embrión, feto o niño, no debe o no merece por tanto continuar vivo, su proceso de desarrollo. La adopción aún no es considerada socialmente una opción En Venezuela, al parecer es más incomprendida y recibe en consecuencia, una mayor sanción social, aquella mujer que se plantea la opción de dar su hijo en adopción, que aquella mujer que decide abortar (aún aquellas mujeres que lo hacen, después de las famosas 12 semanas) En el mapa mental del venezolano y la venezolana común no existe la respetable imagen de la mujer responsable y valiente que decidió no abortar, o no decidió abortar cuando tuvo la oportunidad y se planteó como la mejor opción para ese hijo, entregarlo a quien sí lo podrá y querrá asumir plenamente como madre, como familia. La progenitora que da su hijo en adopción suele ser testimonio, precisamente del respeto a la vida de ese niño. Porque la experiencia nos indica que nadie suele indagar mucho cuando una mujer aborta. Ahora bien, cuando alguien habla de una progenitora que entrega su bebé, se pregunta: ¿Por qué esa mujer entrega su hijo en adopción? ¿Acaso la vida del niño por nacer no vale nada? ¿Acaso, no darlo en adopción y luego probablemente atentar de forma recurrente contra su Interés Superior, mediante malos tratos o abandono, es más excusable que sencillamente dar el consentimiento legal para su adopción? Si las condiciones económicas jamás podrán justificar una adopción, las condiciones socio-económicas, mucho menos justifican el provocar la muerte de un niño no nacido.
Así como para muchos padres y madres, abuelos y abuelas, surge de forma casi automática la necesidad de un matrimonio ante un embarazo imprevisto, con la motivación de “procurarle” un hogar y unos padres a ese niño. El niño que es producto de una violación, que protagoniza un embarazo no deseado, tampoco merece menos que SU familia, que el derecho a que se preserve su propia vida. A esa mujer humillada, objeto de violencia sexual, o estupro, nada ni nadie la podrá obligar nunca a ser la Madre de ese niño o niña, ella tiene ante sí una decisión que tomar, así tampoco, nada ni nadie puede inducirla para que no sea la Madre de ese hijo. Allí está ella, muy sola frente a su realidad. Allí se enfrenta ella la encrucijada de su decisión:
Frente al supuesto pesimismo de la realidad, se impone un evidente optimismo de nuestra voluntad Si no privilegiamos lo positivo, las soluciones ganar-ganar, jamás serán viables ni serán eficientes las sanciones y la pena, porque estaremos justificando la salida fácil, limitada, pobre, restringida. Debemos hacer que socialmente sea perfectamente factible la opción para una mujer, de decidir darle a su “hijo”, el amor que ella no le podrá dar. Amar no es, exclusivamente un acto de apego, también es y puede ser de desprendimiento, lo que nunca podrá ser amor, es propiciar, aceptar o ejecutar la muerte de un ser viviente. Por lo tanto, increpamos: A la sociedad venezolana, especialmente a los actores y a los bandos que hoy discuten a favor o en contra de la despenalización o no del aborto, a que construyamos alternativas de libertad, alternativas de vida, alternativas verdaderamente solidarias, hacia la mujer y hacia el niño por nacer. No podemos cuestionar, reprimir, sancionar, o penalizar las prácticas abortivas si no estamos verdaderamente al lado de esa mujer que está tomando esa decisión. No puede ser meramente un problema de principios. Se requiere proactividad para promover, construir, ofrecer y brindar alternativas para defender el sagrado Don de la Vida. No podemos despenalizar y dar sencillamente la posibilidad de decidir la muerte de un niño no nacido, sin ofrecer, sin construir, sin impulsar un sistema de apoyo para la mujer en conflicto con su embarazo, que le permita a ella tomar la mejor decisión, teniendo entre ellas de forma indispensable, la alternativa de respetar la Vida a ese niño no nacido. Invitamos a que todos nos abramos e invirtamos esfuerzos, recursos y energías institucionalmente, socialmente, legislativamente en el apoyo humano, emocional, e integral que merece la familia, que reclama la mujer venezolana para vivir con dignidad, para tomar decisiones trascendentales en su vida con plena libertad y responsabilidad. Invitamos a reflexionar acerca de la adopción como opción de vida. Definida legalmente como institución de protección en nuestra Ley. Ella – la adopción - suele mirarse como un tabú, como una práctica indeseable. Sin embargo, frente a estas circunstancias, constituye una opción digna, respetable, legítima y que merece ser considerada como alternativa, entre otras razones, porque ya la tenemos claramente normada dentro del cuerpo de una Ley Orgánica como es la LOPNA y en la actualidad además se está, acertadamente impulsando la reforma de su procedimiento jurídico y administrativo, por una iniciativa proveniente del Tribunal Supremo de Justicia. JGF Junio, 2005
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Desde el día miércoles 25 de mayo (Día
Nacional de la Adopción en Brasil) y hasta el miércoles 1ero de
Junio, nuestro Director General estará en Brasil, donde asistirá,
en la ciudad de Goiania en el Estado de Goias, al:
10º ENAPA Encontro Nacional das
Associacoes e Grupos de Apoio a Adocao
Adocao: Os
Varios Lados Dessa Historia
Oportunidad única e intensa que nos
permitirá compartir, intercambiar y conocer de primera mano, todo
ese hermoso movimiento de la sociedad civil brasilera (más de 100
grupos y asociaciones) que solidariamente trabaja por el derecho de
todos los niños, niñas y adolescentes a vivir, crecer y
desarrollarse en el seno de SU familia.
V E N E Z U E L A PROADOPCION no
X ENAPA PROADOPCION é uma Associação Civil sem fins lucrativos que começou em Caracas, ao final de 2001 (o ano mais crítico para as adoções na Venezuela) Surge como iniciativa de um grupo de cidadãos, especialistas, profissionais e empresários, sensibilizados e comprometidos socialmente. Todos com uma característica comum, de viverem felizes sua realidade pessoal como membros de famílias adotivas venezuelanas. O que move e sustenta PROADOPCION desde sua criação é a necessidade íntima de seus membros de cooperar de forma que todas as crianças e adolescentes privados da família de origem, possam - da mesma forma que fazem eles junto aos seus filhos - desfrutar completamente do direito básico e primordial de terem uma família.
Hoje PROADOPCION, depois de três anos de
presença ativa no país, pode dizer com orgulho que:
Todos os amigos e amigas deste X ENAPA
interessados em contatar-nos, poderão fazê-lo por meio de:
Dirección: Páez a Junín Nº 139, San
Agustín Norte,
CARACAS-VENEZUELA Teléfono: +58212 577.39.85 (directo) Fax: +58212 574.23.47 Móvil celular: +58416 706.65.58 E- Mail : info@proadopcion.org
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| El Nacional - Miércoles 27 de Abril de 2005 | B/12 |
Información GeneralAumentaron adopciones porque mejoró el sistema de protecciónUn
estudio hecho por la asociación civil Proadopción revela que si
bien ha habido mayor cantidad de niños legalmente acogidos por una
familia, aún la demanda en el país no está satisfecha. La adopción
internacional está paralizada
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De corazón
José Gregorio Fernández es uno de los fundadores de la ONG en la que participa: sociedad civil y familias adoptivas Proadopción, que nació en 2001 a raíz de la paralización de estos procesos en el país. "Trabajaba en hogares Bambi y vi que ya no podíamos recibir a un niño más, así que decidimos crear la organización para promover la adopción".
Y es que José Gregorio y su esposa son los felices padres adoptivos de dos varones: Andrés y Alejandro, de 8 y 7 años respectivamente. "A Andrés lo adoptamos de tres meses cuando aún estaba vigente la Ley Tutelar del Menor y sinceramente fue sencillo y rápido".
El proceso con Alejandro comenzó en 2000, cuando el pequeño tenía tres años y medio. "Nos conocimos cuando trabajaba en hogares Bambi y la química entre él, mi esposa, Andrés y yo fue impresionante. Pero el proceso no esta cerrado, él sigue en colocación familiar precisamente por la ausencia de lapsos y precisiones en la Lopna".
Salvando los obstáculos legales, José Gregorio confiesa emocionado que sus dos hijos son "lo más bello que nos ha pasado en la vida y ellos están conscientes de que son adoptados. A Andrés se lo dijimos prácticamente antes de que nos entendiera porque el día que llegó a casa hicimos un open house en el que estaban familia, amigos, vecinos y fue una gran celebración. Con el segundo fue diferente, porque nos conocimos en la casa hogar y él está tan claro que habla de su primera mamá, de la casa hogar y de nuestra familia".
La experiencia ha sido tan positiva para la familia Fernández que José Gregorio dejó su profesión de analista político para dedicarse a trabajar con Hogares Bambi, institución de la que llegó a ser director y luego con Proadopción (www.proadopcion.org) para apoyar a las familias, entidades públicas y privadas que lo necesiten.
Niños invisibles
JEANETTE HERRERA
La reinserción familiar es la prioridad del Estado, pero esta meta no se cumple con muchos niños. Las instituciones responsables no les dan siempre respuesta, por lo que se les condena a crecer en entidades de larga permanencia.
En la Oficina Nacional de Adopciones, cuyo órgano rector es el Consejo Nacional de los Derechos del Niño y Adolescente (Cndna), tienen clara la misión: mientras menos adopciones haya mejor, pues la idea es reinsertar a los pequeños en su familia de origen.
Y es que la prioridad, como lo establece la Ley Orgánica de Protección al Niño y al Adolescente (Lopna), es reforzar los lazos familiares: "con la Ley Tutelar del Menor el Estado era paternalista, pero la Lopna es lo contrario: busca reforzar la familia para que pueda criar a sus niños", expresa María Rodríguez, vicepresidenta del Cndna.
Sin embargo, por más que lo diga la ley, la realidad es distinta y en las entidades de atención siguen viviendo muchos pequeños que por diversos motivos no han podido ser reinsertados en su familia, pero tampoco se les da la opción de ser adoptados.
Roberto es uno de esos casos. Llegó a una entidad de atención con un año de edad y a finales de marzo fue pasado a una institución de larga permanencia porque cumplió 8 años y nunca recibió respuesta del sistema. "Cada día que se demora el proceso es un día menos de posibilidades que tiene un niño para tener una familia. Nuestra prioridad es la reinserción familiar pero si luego de una investigación biológica, psicológica y social esto no es posible se les considera candidatos a adopción, pero todo el sistema debe funcionar con celeridad y en beneficio del niño", indica la presidenta de Fundana, Elsa Levy.
Rodríguez reconoce que el proceso no es tan eficiente como debería "pero nosotros como Cndna no tenemos facultades para intervenir en las entidades de atención, que son las que tienen la atribución de hacer la investigación para ver si es posible la reinserción y luego el juez es quien toma la decisión. Pero si la entidad de atención no hace su trabajo y al juez se le olvida, el muchachito se queda ahí".
La familia como prioridad
En el Cndna indican que la prioridad es localizar a la familia biológica del niño y trabajar la reinserción. Por eso la ley contempla incluso que puede ser su familia ampliada hasta el cuarto grado de consanguinidad.
"Lo más cuesta arriba no es dar al niño en adopción sino lograr la reinserción familiar. La adopción es la última medida porque es romper definitivamente los lazos familiares para establecer otros. Lo que pasa es que muchos aún están en la onda de la ley tutelar donde la consigna era adopción porque se creía que un niño estaba mejor con una familia de mejores condiciones económicas que en su familia de origen que era pobre", enfatiza Rodríguez.
Pero Elsa Levy dice que el problema no es que no se busque a la familia biológica y mucho menos que se le "quieran quitar a las familias pobres sus hijos para dárselos a los ricos, porque en Venezuela no hay familias ricas solicitantes, ellos van al extranjero que es mucho más rápido y no les crea conflicto. Aquí quienes adoptan son personas de clase media y baja".
En su opinión lo que pasa es que "a pesar de tener una ley de avanzada como la Lopna, el proceso de adopción es lento y tedioso. Venezuela está privilegiada con esta ley, lo que realmente falta es ponerla en práctica porque el problema es que no se ejecuta con la celeridad y la prioridad que realmente necesitan los niños que atendemos".
Y aquí entran en juego lo que tanto Levy como Rodríguez han coincidido en llamar "los cuellos de botellas" de la ley y que precisamente tienen que ver con la localización de la familia de origen del menor.
La Lopna dice que la entidad de atención es la encargada de realizar la investigación para tratar de ubicar a la familia y de ser posible reinsertar al menor. El informe se pasa a un juez de protección quien decide si el niño es o no candidato a adopción. Si lo es, el juez pide a la Oficina Estatal de Adopción (hay una en cada estado) que suministre los datos de la posible pareja adoptante y la Oficina Estatal de Adopción vuelve a investigar al niño y a su familia.
"Puede pasar año y medio o más para que un niño sea adoptado porque hay que descartar a la familia biológica hasta el cuarto grado de consanguinidad, lo que es correcto, pero después viene la duplicidad de la evaluación porque las oficinas de adopciones repiten lo que la entidad ya hizo. Mientras tanto el niño pierde la oportunidad de tener un hogar", dice Levy.
Pero en el Cndna defienden el proceso alegando "que es algo muy delicado. La oficina estatal de adopción debe emitir un informe compatible con el de la entidad de atención, pero cuando investigas a fondo te das cuenta de que sí hay familia de origen. Allí es donde el juego se tranca, las entidades de atención y los jueces tienen que optimizar su trabajo, así la oficina puede certificarlo", aclara Rodríguez.
Una de las deficiencias de la Lopna con respecto a la materia de adopciones es que no establece límites de tiempo para el proceso, que ha sido lento hasta en la constitución de las entidades encargadas de velar por la suerte de estos niños. José Gregorio Fernández, director general de la ong Proadopción, indica que la mayor parte de estas instancias terminaron de formarse entre 2003 y 2004, a pesar de que la Lopna se promulgó en abril de 2000. "Se pasó de un equipo centralizado en el INAM de Caracas de 10 personas a 24 oficinas que ahorita tienen cerca de 90 personas y cada estado con una realidad bien particular y variable en cuanto a los niños posibles candidatos a adopción".
Cuenta que en 2001 el sistema colapsó y las adopciones se paralizaron: "Todo esto acarreó una deuda social y a pesar de que la ley consagra el derecho de los niños a una familia esto no se cumplía y ellos se convirtieron en una población invisible de la que sólo se hablaba a través de la labor de instituciones como Fundana o Bambi".
En la actualidad y según cifras de las entidades de atención, en 2004 en Caracas se dieron aproximadamente 9 niños en adopción. "Las cifras han disminuido considerablemente. Hace 10 años en Fundana se entregaban entre 60 y 80 niños anuales y hoy día no llegamos a 10, pero no es como dicen las autoridades porque hay más niños reinsertados en sus familias de origen. Fundana sigue reinsertando el mismo 60%, lo que aumenta es el número de niños que van a instituciones de larga permanecia que antes era 3% y ahora es 10%", indica Levy.
El Cndna dice, por su parte, que una vez que tengan las cifras consolidadas sobre las adopciones serán publicadas en la página web (www.cndna.gov.ve). "Tenemos reportes parciales y en todos los estados hay adopciones. Este proceso no se mide en términos de números sino cualitativos, si el indicador dice que hay más adopciones que reinserciones el indicador lo que hace es ponernos en rojo a nosotros", destaca Rodríguez.
Parece obvio, entonces, que el sistema está fallando en algún punto y los únicos perjudicados son los pequeños. "En Venezuela después que un niño cumple siete años es casi misión imposible conseguirle una familia y más aun si tiene un handicap como síndrome de Down, estrabismo o labio leporino y no es porque seamos menos sensibles sino porque no existe una red de apoyo que acompañe a estas familias adoptivas en la crianza", destaca Levy.
Por la falta de lapsos establecidos para el proceso de adopción, el Tribunal Supremo de Justicia -con una comisión técnica en la que participó el Cndna- elaboró un proyecto de Reforma Procedimental de la Lopna, para establecer con mayor claridad los procedimientos y lapsos, que idealmente no deberían superar a los de un embarazo. Ahora falta que el proyecto pase por la Asamblea Nacional.
Paralelamente el Cndna está impulsando una consulta pública para que los niños en condiciones de riesgo en lugar de ir a entidades de atención sean colocados de manera temporal en familias sustitutas.

A través de su Junta Directiva se complace en invitar a todos los actores sociales del Sistema Metropolitano de Protección de los Niños, Niñas y Adolescentes (Fiscales, Jueces, Defensores, Consejeros de Protección, Consejeros de Derechos, Entidades de Atención y Organizaciones Sociales especializadas) así como a todos los medios de comunicación sensibilizados con la problemática de los niños, niñas y adolescentes privados de su medio familiar, a que nos acompañen el próximo martes 26 de Abril de 10:00am y hasta la 1:00 pm en la Sala “A”, Piso 6 de La Casa Romúlo Gallegos en la Avenida Luis Roche cruce con 3era Transversal , en Altamira en donde tendrá lugar el evento:
“Balances y Compromisos”
Frente al Derecho a la Familia
Los Teques, 19 de febrero de 2005.
NUESTRO TESTIMONIO
En el año 2.003(25 de Julio) decidimos ayudar a una niña con desnutrición severa, tenía 11 meses y pesaba 5 Kg, dermatitis aguda, hígado inflamado; quien estaba hospitalizada junto con dos hermanitos más, siendo ella la más afectada. La niña me fue entregada de brazos de su mamá en presencia de un representante de un Consejo de Protección, con el propósito de brindarle toda la atención y amor que requería el caso. El Consejo dicta una medida de abrigo. Con el tiempo y gracia a Dios, a los médicos y al amor que le prodigamos, la niña fue superando su estado. Sus destrezas motoras también mejoraron. Ella se mantenía en nuestro hogar, empezó a llamarnos mamá y papá. El Consejo decide pasar el caso a los Tribunales motivado a que la niña no era reclamada por su madre, ni familiar alguno. Nosotros solicitamos una medida de colocación. El tiempo transcurría, la niña se aferraba cada vez más, cumplió su primer y segundo añito con nosotros, éste último fue celebrado con el show de Barney, el cual era su programa favorito.
Ocurrió que en el año 2.004 la madre muere atropellada. Fuimos a informar en los Tribunales, allí los Jueces nos citan para informarnos que la niña estaba siendo reclamada por su abuela. Acudimos un 5 de Octubre nos dicen que debemos entregarla en ese momento. Fue un dolor indescriptible, para los tres.
Es muy importante destacar que esta separación violenta afectó a la niña en los días siguientes: mucha tristeza, ya no hablaba, ni reía, no cantaba, no saltaba, ella solía hacerlo con frecuencia. Dado que la niña fue enviada a una casa de abrigo porque allí estaban los hermanitos (3), pasó por eventos como un diente partido, una oreja mordida, un golpe en la frente, picaduras de zancudos por todo el cuerpo, estómago distendido. En Diciembre fue entregada a la familia definitivamente.
Pensamos se debe idear, crear, por parte de los Jueces, trabajadoras sociales, psicólogos de estas casas de abrigo un sistema de separación menos traumático, mas humano para estos infantes que no pueden opinar.
Sin más por los momentos se despide de ustedes.
Atentamente: Sra. Ana Teresa y Sr. Gustavo Adolfo.
Nota de PROADOPCION:
El testimonio que acaban de leer, es a nuestro juicio, evidencia de algunos de los riesgos que se corren frente a un Sistema de Protección que aún, lamentablemente, se muestra desorganizado, insensible e incapaz de tratar a los niños, niñas y adolescentes como Sujetos Plenos de Derechos. Un sistema dentro del cual, es sencillamente muy posible, desconocer la integridad emocional, el psiquismo, los afectos y vínculos que se establecen entre los seres humanos.
En Venezuela aún estamos en deuda, el CNDNA no ha promovido la instauración progresiva y definitiva de lineamientos de política, ni programas concretos y eficientes de familias sustitutas (con un registro de familias interesadas y dispuestas, reclutadas, capacitadas y certificadas) que permitan de la mejor manera posible, evitar los daños de la institucionalización. Pero es que ni siquiera pareciera tenerse conciencia acerca de la ausencia de los procedimientos que se deberían seguir con los niños y niñas al momento de tener que desvincularlos, separarlos, de su familia (de origen o sustituta) ni de las instituciones o familias que los cuidan temporalmente. La aplicación del Derecho, no puede ser jamás excusa para vulnerar o perjudicar a las personas. No debemos olvidar el principio de Prioridad Absoluta, lo que priva es el derecho del niño, su integridad emocional, aún por encima del derecho de la familia sobre el niño. En este caso, a la niña se le hizo daño al separarla de esta manera de su familia sustituta.
En el día a día vemos como casos como estos se repiten, desconociendo el apego, el afecto que el niño puede tener con sus guardadores. En el caso de las adopciones a veces se complica porque los padres adoptantes quieren borrar todo rastro tangible del pasado del niño, irrespetando muchas veces la historia, la memoria y la vida de su hijo.
En otras palabras, a los niños y niñas los arrancamos como maticas para trasplantarlos. El testimonio pone al descubierto que los seguimos tratando como OBJETOS de traspaso y no como Sujetos Plenos de Derechos. Por ello, toda la legislación ejemplar que podamos tener, las figuras jurídicas, jueces, fiscales, defensores, consejeros, entidades de atención y reformas procesales, sobran y sobrarán, siempre por inútiles, si todos como ciudadanos y ciudadanas, no nos movemos en nuestro día a día, con SENSIBILIDAD HUMANA,con responsabilidad y con verdadero y ascendrado sentido de la JUSTICIA y por supuesto, con un mínimo de SENTIDO COMUN.
Legalmente, con seguridad, con transparencia, con corresponsabilidad, con apoyo técnico y humano, orientados siempre hacia el bienestar y la felicidad de todos, desde PROADOPCION impulsamos una Nueva Cultura de Acogimiento y Adopción, más solidaria, más abierta, fundada en una igualdad real ante la Ley, respetuosa de la dignidad humana, donde podamos garantizar el Derecho a la Familia a todos y todas nuestros ciudadanos y ciudadanas, aun desde antes de su nacimiento.
Marzo 2005
Adopciones: Un desafío de equidad
PROADOPCION presentó ayer su más reciente publicación “Adopciones: Un desafío de equidad”, la cual constituye el N° 5 de su Serie Adoptar en Venezuela (ediciones de distribución gratuita, gracias al apoyo de la industria gráfica venezolana) que realiza esta ONG, dedicada a la defensa del Derecho a la Familia, las adopciones y desinstitucionalización de niños, niñas y adolescentes privados de su medio familiar en Venezuela.
La nueva publicación, “Adopciones: Un desafío de Equidad” aborda por vez primera de manera abierta en el país, el desafío ético del tema de las adopciones especiales, la adopción de niños mayores (de tres años en adelante) de grupos de hermanitos, niños y niñas enfermos o con discapacidad. Y expone, la urgente necesidad de cambiar nuestra actual visión colectiva acerca de la adopción.
Claudio Biern, Presidente de PROADOPCION (empresario y padre adoptivo de dos hijos) dijo al momento de presentar la publicación:
-Por vez primera estamos abordando abiertamente, como lo que es, como un tema de equidad social en el más estricto sentido, las adopciones especiales o las adopciones de niños mayores en Venezuela. Nos preocupan dos graves circunstancias por las cuales estamos atravesando.
La primera, nuestra precarísima cultura de adopción que lamentablemente se viene imponiendo con su visión estigmatizada, fatalista y excluyente de los niños y niñas quienes no tendrían –subjetivamente- ninguna posibilidad de salir en adopción ( los niños y niñas mayores de 3 años de edad, los duos, tríos y cuartetos de hermanitos, los negritos,etc)
La segunda circunstancia aún más censurable, es la parálisis de las adopciones internacionales, que mantiene fundamentalmente el CNDNA y todas las Oficinas de Adopción, las cuales pudieran tal como están concebidas en nuestra legislación vigente, ser una vía expedita para agotar oprtunamente todas las posibilidades de restituirles en justicia el Derecho a SU Familia a todos y cada uno de los niños, niñas y adolescentes que se encuentran privados de su familia y por alguna de estas circunstancias les negamos el acceso y disfrute de este derecho tan fundamental y estratégico.
Nuestro propósito es desde PROADOPCION, ocuparnos más y preocuparnos menos.Y, necesariamente cooperar con el resto de la sociedad y el Estado, para poder cambiar de forma radical esta circunstancia que incide directamente en la formación y sostenibilidad de ciudadanos y personas íntegras, felices y productivas para Venezuela.
Este número 5, toca el tema de los mitos, dudas y miedos que atraviesan los padres adoptantes ante este tipo de adopciones, recoge y destaca lo que han sido los factores de éxito y el perfil de padres adoptantes exitosos, lo que se debe esperar, cómo ocurre el período de adaptación mutua entre los padres y estos niños y niñas, la deuda social y la mala práctica acumulada en Venezuela y algunas conclusiones y recomendaciones para responder a este desafío de equidad.
"Adopciones: Un desafío de equidad" será útil para la persona, futuro padre o madre, que quiere adoptar o está adoptando a un niño o niña con estas características. Pero también es valiosa para quien como ciudadano le duele y está dispuesto ética y moralmente a cambiar esta visión injusta acerca del Derecho a la Familia.